Nueva York, Estados Unidos.- Este jueves 3 de septiembre, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno de El Niño se intensificará durante los próximos meses y llegará a una magnitud muy fuerte, con efectos que podrían durar hasta febrero de 2027 y repercusiones climáticas durante una buena parte de ese año.

La ONU alerta sobre un fenómeno de El Niño gigantesco y prolongado

La institución indicó que es prácticamente seguro, con una probabilidad cercana al 100 por ciento, que este fenómeno se mantenga activo hasta febrero. El niño se caracteriza por incrementar la temperatura superficial en el Pacífico ecuatorial central y oriental, lo cual altera los patrones de viento, la presión atmosférica y las precipitaciones a escala global.

El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse en un fenómeno muy fuerte en los próximos meses, con grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, y los riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo”, afirmó la agencia de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

El Niño se está volviendo gigantesco ante nuestros ojos. La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se encuentra en aguas desconocidas, y esas aguas se están calentando. Las temperaturas de la superficie del mar están aumentando, las temperaturas siguen subiendo y el mundo se encuentra en la zona de peligro del clima extremo”, alertó el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres.

El Niño desata alertas en Latinoamérica y dispara temperaturas oceánicas

Estos efectos ya llevaron a Panamá y El Salvador a declarar estado de emergencia. En el caso panameño, el fenómeno obligó a disminuir el tránsito de embarcaciones por la vía interoceánica. Ecuador, por otro lado, decretó alerta roja ante la intensificación del evento.

De acuerdo con el reporte de la OMM, la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial centrooriental aumentó de un promedio de 1.5 grados Celsius sobre lo normal entre mayo y julio, a registros semanales de entre 2.2  y 2.6 grados Celsius por encima de la media entre finales de julio y mediados de agosto de 2026. Asimismo, el informe detalla que, en ciertas zonas, las temperaturas bajo la superficie oceánica superaron los 8 grados Celsius de anomalía positiva durante julio y los primeros días de agosto.

Aunque El Niño no es originado por el cambio climático, los expertos advierten que potenciará los efectos del calentamiento global impulsado por los combustibles fósiles y elevará la severidad de los fenómenos meteorológicos extremos.

Por su parte, António Guterres señaló que el éxito ante esta crisis dependerá de la rapidez en las acciones preventivas, destacando que la prioridad es proteger a la población frente a estos crecientes riesgos. En la misma línea, la titular de la OMM, Celeste Saulo, alertó sobre el impacto de este episodio excepcional, señalando que podría generar consecuencias devastadoras para economías y comunidades a nivel global.

OMM advierte impacto global de El Niño con calor récord y sequías hasta 2027

Ya estamos viendo perturbaciones y devastación causadas por sequías e inundaciones, y esperamos que estos impactos aumenten a medida que El Niño se intensifique”, agregó Saulo.

Si bien El Niño suele registrar su pico máximo hacia el cierre de cada año, la energía térmica acumulada en los océanos requiere de un lapso mayor para transferirse a la atmósfera, lo que provoca que las altas temperaturas globales persistan hasta un año después. Este ciclo natural suele presentarse con una frecuencia de dos a siete años, con una duración aproximada de nueve a 12 meses, alternándose periódicamente con su fase contraria, La Niña, y con etapas de condiciones neutrales.

Para el trimestre de septiembre a noviembre, la OMM anticipa una alta probabilidad de registrar temperaturas por encima de lo normal en prácticamente todo el planeta. Asimismo, los episodios severos de El Niño suelen provocar sequías en zonas de la Amazonía, Indonesia y Australia, además de modificar los monzones en la India y alterar el régimen de precipitaciones en la franja tropical.

Fuente: Tribuna del Yaqui