Ciudad Obregón, Sonora.- A una década del enfrentamiento entre integrantes de diferentes comunidades de la etnia yaqui que tuvo lugar en la comunidad de Loma de Guamúchil en octubre de 2016 y que dejó como resultado una persona sin vida, Rodrigo González, destacó que el conflicto sigue vivo y que todavía hoy deben defenderse en tribunales.

González recordó que, en aquel momento, la confrontación entre hermanos de la misma etnia fue provocada por intereses ligados a empresas transnacionales, entre ellas Gasoducto Agua Prieta, y a los gobiernos estatal y federal de aquel entonces, los cuales indicó, otorgaron permisos para la construcción de un gasoducto que atravesaría territorio de la etnia, situación que un sector de la población rechazó debido al peligro porque ponía en riesgo la vida de cientos de habitantes de algunas comunidades indígenas.

Agregó que, pese a que el proyecto representaba una imposición ‘a sangre y fuego’, finalmente el gasoducto fue suspendido, luego de que los inconformes recurrieron a la vía jurídica para detenerlo.

Advirtió que ese tipo de empresas generan problemas en los países donde tienen intereses, pero que en este caso la comunidad no se dejó y logró sacarlas del territorio Yaqui.

El asesor de Lona de Guamúchil detalló que hace unos 15 días la tribu logró echar abajo una denuncia relacionada con la propiedad de una tubería que la empresa reclamaba argumentando que fue robada, pero en su momento, durante el juicio, la compañía negó su existencia.

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Fuente: Tribuna del Yaqui