Hermosillo, Sonora.- El paso de un meteorito en Sonora sorprendió este lunes 14 de septiembre a habitantes del oeste del estado, luego de que un objeto de alrededor de un metro ingresó a la atmósfera al norte de México cerca de las 12:00 horas y provocó un fuerte estruendo por un bum sónico.

La explicación fue dada por Pablo Armando Loera González, encargado de los observatorios del área de Astronomía de la Universidad de Sonora (Unison), quien detalló que el objeto fue más grande de lo habitual y por eso pudo permanecer más tiempo visible antes de fragmentarse.

¿Por qué se escuchó un estruendo?

De acuerdo con Loera González, los meteoritos que normalmente llegan a la Tierra suelen medir entre 5 y 10 milímetros, por lo que se encienden y apagan rápidamente. En este caso, el objeto era mucho mayor.

El especialista explicó que este meteorito, de cerca de 1 metro al entrar a la atmósfera, logró frenarse a una velocidad todavía superior a la del sonido, lo que generó el choque sónico que fue reportado por personas en distintos municipios de Sonora.

Ese efecto también ayudó a que muchas personas no solo vieran la luz en el cielo, sino que además escucharan el estallido y observaran parte de la fragmentación del objeto.

¿Qué pasó con el meteorito?

Según el académico de la Universidad de Sonora, cuando un meteorito atraviesa la atmósfera normalmente se fragmenta. En caso de haber caído en tierra, lo más probable es que se haya dividido en pedazos muy pequeños, por lo que no generaría daños.

También señaló que durante el día ocurren caídas de meteoritos y estrellas fugaces, pero la mayoría no se perciben porque su brillo no compite con la luz del cielo. En esta ocasión, el tamaño del objeto permitió que sí fuera visible para la población.

No solo fue visto en México

Además del avistamiento en Sonora, Pablo Armando Loera indicó que se registraron ocho bólidos: uno en México, correspondiente al observado en el norte del país, y siete más en Estados Unidos y Canadá.

El reporte refuerza que se trató de un fenómeno visible en una amplia región de Norteamérica, aunque en Sonora llamó especialmente la atención por el estruendo que acompañó su paso.

Fuente: Tribuna del Yaqui