Hermosillo, Sonora.- Aunque el mundo celebra hoy el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, se requiere, más que una fecha, una labor diaria de atención a sus necesidades y la creación de políticas públicas con desarrollo que consoliden la identidad y el empoderamiento, coincidieron representantes de las diversas etnias de Sonora.

Como se sabe, en diciembre de 1994, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 9 de agosto como Día Internacional de los Pueblos Indígenas para reconocer los derechos, las lenguas y las culturas de las comunidades originarias del mundo.

Pueblos indígenas de Sonora piden más acciones y políticas públicas

Pueblos indígenas de Sonora piden más acciones y políticas públicas. Foto: Cortesía

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México 39.2 millones de personas se identificaron como indígenas, distribuidas en diferentes etnias establecidas en el país.

Sonora cuenta con ocho pueblos indígenas originarios y una población hablante de lengua indígena que supera las 50 mil personas. 

Los grupos principales son los yaquis, mayos, seris (comca’ac), guarijíos, pimas, pápagos (tohono o’odham), cucapás y kikapús, asentados en el norte, centro y sur del estado.

Se requieren más acciones diarias

Alberto Mellado Moreno, presidente ejidal del pueblo Seri o Com’Caac, apuntó que con la conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas se abre un capítulo para los integrantes de cada comunidad en la que deben actuar con mucha responsabilidad y sin dejar de exigir el cumplimiento de sus derechos y atender sus adeudos históricos.

Que exista un Plan de Justicia en distintas regiones del país, pues nos ayuda a dimensionar cuán grande es la deuda con todas las poblaciones; hay algunos planes que involucran pueblos originarios que residen en distintos estados, entonces se hacen esfuerzos en conjunto para coadyuvar en pro de algún pueblo en particular”, mencionó.

A su vez, Abel Alfredo Ramírez Torres, vocal primero del Comité de Administración y Vigilancia del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos Indígenas y Afromexicanos (Faispiam), expresó que el empoderamiento y la revitalización de la cultura yoreme es lo que miembros de la etnia mayo solicitan en esta conmemoración.

Señaló que lejos de celebrar un Día Internacional, las autoridades deben dar un seguimiento diario a las necesidades de las comunidades indígenas en el sur de Sonora.

Este día sirve para recordar los derechos de los pueblos indígenas, pero más importante será el que todos los días se estuvieran guiando diferentes acciones para revitalizar y fortalecer nuestra cultura yoreme mayo”, afirmó.

Leyes en Sonora

Ramírez Torres, también presidente de la agrupación ‘Jiapsi Yoreme’, informó que desde el año 2010, el estado de Sonora cuenta con una Ley Indígena, la cual dio inicio a la creación de una Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos Indígena, sin embargo, aún hace falta trabajo para garantizar el respeto de los derechos indígenas a un mejor desarrollo.

Se necesita hacer un trabajo titánico, debemos unir esfuerzos desde el seno familiar hasta la última dependencia enfocada en defender los derechos de los pueblos indígenas… Pero sobre todo, se tienen que crear políticas públicas con desarrollo e identidad, donde se empodere el origen e identidad del ser yoreme”, expresó.

Ramírez Torres detalló que durante los últimos años se ha logrado la cristalización de proyectos de inversión en temas de educación, vivienda y servicios públicos a favor de las comunidades indígenas; sin embargo, consideró que aún hace falta invertir en obras que garanticen el acceso al agua potable.

Es parte del Plan de Justicia, pero en cuestión de infraestructura hacen falta más proyectos que devuelvan el derecho constitucional que es el acceso al agua, que hasta el día de hoy carecemos en algunas partes, es un problema que abruma dentro de las comunidades”, puntualizó.

Prioridades del Gobierno

José Martín Vélez de la Rocha, coordinador general de la Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas de Sonora, expresó que el desarrollo de la educación, oportunidades laborales y de emprendimientos, además de hacer valer los derechos humanos básicos en las comunidades y pueblos originarios de Sonora,  son prioridades para el corto y mediano plazo de las autoridades estatales y de las comunidades indígenas.

Recordó que, en un principio, los Planes de Justicia para los pueblos indígenas y afromexicanos, implementadas inicialmente en el periodo del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), entre 2018 y 2024, son las primeras políticas para revertir las carencias básicas de las comunidades y, actualmente, con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum se preservan en la materia legal y de derechos humanos sus demandas.

A solicitud del gobernador Alfonso Durazo se amplió esta política de justicia que se inició con el pueblo Yaqui, luego se extendió hacia los pueblos Guarijios, Mayo y Seri, o Com’Caac”,apuntó, “en cada uno de estos planes  hay avances importantes, y con motivo de esta celebración de los pueblos indígenas organizamos asambleas para el análisis de la Ley  de Derechos de los Pueblos Indígenas”, expuso.

Aún falta trabajo

Janethe Sofía Herrera Ambrosio, directora de Derechos de Mujeres Indígenas y Afromexicanas del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), expresó que el Plan de Justicia ha permitido atender demandas que durante décadas permanecieron sin respuesta entre los pueblos originarios, aunque reconoció que los avances todavía no son suficientes para resolver las necesidades históricas de estas comunidades.

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la funcionaria destacó que el pueblo yaqui fue el primero en contar con un Plan de Justicia y actualmente existen 21 programas de este tipo en proceso de implementación.

Señaló que en el caso de los ocho pueblos yaquis ya pueden observarse resultados en diferentes áreas, entre ellas salud, educación, agua, tierra, infraestructura y proyectos productivos.

Como ejemplo, mencionó la Universidad del Pueblo Yaqui, espacio que consideró uno de los resultados concretos del Plan de Justicia, además de los caminos artesanales que se han desarrollado en las comunidades.

Herrera Ambrosio reconoció, sin embargo, que todavía falta trabajo por realizar, pues las necesidades de los pueblos indígenas son amplias y durante años permanecieron fuera de la atención de las instituciones.

“Hay un avance súper importante, sin embargo, no es suficiente”, señaló, al considerar que los planes deben continuar avanzando hasta lograr una atención más completa para las comunidades.

La funcionaria sostuvo que el reto no se limita a concretar obras, sino a mantener una atención permanente que permita responder a las necesidades de los pueblos originarios y evitar que nuevamente queden relegados de las decisiones y políticas públicas.

Fuente: Tribuna del Yaqui