Tijuana, Baja California.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó que desde el 7 de septiembre ha inhibido cuatro drones en la frontera con Estados Unidos, todos del lado mexicano, como parte del operativo Águila Alta.

De acuerdo con el secretario Ricardo Trevilla Trejo, los aparatos no portaban armas ni explosivos, pero eran utilizados por grupos criminales para vigilar las rutas empleadas en el tráfico de migrantes.

El dato representa uno de los primeros resultados del despliegue anunciado por el gobierno de México, que movilizó a 800 militares y equipos capaces de inhibir drones en un radio de 3 kilómetros en la frontera común. La operación se desarrolla en coordinación con autoridades estadounidenses en la franja TijuanaSan Diego.

¿Qué pasó con los drones detectados?

Desde Guanajuato, Ricardo Trevilla Trejo explicó que los cuatro drones detectados fueron inutilizados en territorio mexicano. Según detalló, su función era servir como herramienta de vigilancia para organizaciones delictivas que monitorean movimientos de autoridades y rutas usadas para el cruce ilegal de personas.

Uno de los casos ocurrió tras una alerta de autoridades de Estados Unidos. El dron fue localizado primero en territorio estadounidense, donde fue inhibido, y después regresó a Tijuana. Con la información compartida por las agencias de ese país, fuerzas mexicanas lograron hacer que descendiera y detuvieron a su operador.

Sobre esa captura, Trevilla Trejo señaló que el detenido es una persona dedicada al cruce ilegal de migrantes. Más tarde, el embajador estadounidense Ronald Johnson afirmó en la red social X que esta detención fue resultado del trabajo coordinado entre ambos gobiernos y contribuye a una frontera más segura.

¿Cómo funciona el operativo Águila Alta?

La operación Águila Alta se activó en la franja Tijuana-San Diego, California, del 31 de agosto al 21 de septiembre. El esquema replica acciones aplicadas antes en Ciudad Juárez y El Paso, Texas, con el objetivo de detectar e inutilizar drones usados por grupos criminales en actividades de tráfico de personas y drogas.

El operativo binacional está dividido en dos fases: la primera del 31 de agosto al 2 de septiembre y la segunda del 7 al 21 de septiembre. Cada país actúa dentro de su propio territorio, pero comparte información para ubicar aparatos utilizados por organizaciones criminales.

La segunda fase, actualmente en marcha, contempla patrullajes, reconocimientos terrestres simultáneos y el uso de equipos antidrones fijos y móviles a ambos lados de la frontera.

¿Por qué importa este despliegue?

El uso de drones por parte del crimen organizado se ha convertido en una herramienta para vigilar a autoridades y proteger rutas de migración ilegal y trasiego de drogas. Por eso, la detección de estos cuatro aparatos es relevante para medir el alcance del nuevo despliegue militar en la zona fronteriza.

Además, autoridades militares mexicanas sostuvieron esta semana una reunión con sus pares de Estados Unidos para intercambiar información sobre los resultados de Águila Alta. Según Ronald Johnson, ese intercambio de datos permite convertir la coordinación bilateral en acciones concretas contra organizaciones criminales y reforzar la seguridad fronteriza.

Fuente: Tribuna del Yaqui