Ciudad de México.- El caso de la violencia ejercida contra una trabajadora de hotel en la zona de Santa Fe, Ciudad de México, tuvo avances judiciales este martes 18 de agosto. Un tribunal de San Diego, California, ordenó la deportación de Jorge Octavio Cortés Jiménez hacia México, según informó Edgar Adaya, abogado de la víctima que laboraba en el hotel Park Life Paradox.
Durante una entrevista con Ciro Gómez Leyva para Grupo Fórmula, el abogado explicó los pasos jurídicos que seguirán tras el fallo dictado en Estados Unidos. Adaya señaló que “en cuanto el agresor sea entregado al Instituto Nacional de Migración (INM), las autoridades mexicanas notificarán la orden de aprehensión vigente por el delito de feminicidio en grado de tentativa y harán ejecución de la misma”.
Edgar Adaya remarcó que no existe posibilidad legal alguna para que el imputado permanezca en los Estados Unidos, a donde presuntamente huyó tras cometer la agresión contra la mujer. Conforme a los reportes compartidos por la defensa, el traslado se completará en las siguientes horas.
Una vez concretada la detención en suelo nacional, el sujeto será conducido a las instalaciones judiciales ubicadas en la colonia Doctores, de la Ciudad de México, donde se realizará la audiencia para definir su situación legal.
¿Cómo sucedió el crimen?
Los hechos que originaron este proceso penal sucedieron el pasado 29 de junio en el hotel Park Life Paradox. En esa fecha, la recepcionista sufrió agresiones verbales y físicas por parte de un cliente. Toda la acción quedó registrada en las videos de los sistemas de videovigilancia del lugar.
De acuerdo con las declaraciones brindadas por la persona afectada y su equipo legal, el motivo de la riña surgió a raíz del manejo de un paquete y un mensaje enviado mediante la aplicación WhatsApp. El huésped alegó que su solicitud no recibió la atención requerida a tiempo. La discusión subió de tono rápidamente hasta que el hombre insultó, empujó y golpeó violentamente a la empleada.
El acontecimiento generó denuncias ante la Fiscalía capitalina y abrió cuestionamientos sobre los esquemas de protección aplicados dentro del inmueble. Las imágenes difundidas mostraron que los elementos de seguridad privada contratados por la empresa se mantuvieron como observadores en el lugar sin prestar auxilio a la mujer, a pesar de sus llamados de ayuda durante la agresión.
Fuente: Tribuna del Yaqui
