Ciudad de México.- Raúl Campos Espinoza, exmando del Sexto Regimiento de Gendarmería de la ya desaparecida Policía Federal, se encuentra bajo proceso penal tras ser capturado en La Piedad, Michoacán. Las autoridades le atribuyen el delito de privación ilegal de la libertad de una persona mediante el uso de su fuerza como agente estatal.

Tras la revisión de los datos presentados por el Ministerio Público de la Federación, un juez decidió que existen elementos suficientes  para mantenerlo en prisión preventiva mientras transcurren los tres meses fijados para el cierre de las indagatorias. 

La noticia se dio este sábado 20 de junio por parte de la Fiscalía General de la República (FGR). El organismo señaló que el señalado fungió como comisario en jefe, un puesto de alta jerarquía dentro de la extinta corporación. Sobre los pormenores del caso, la institución comunicó lo siguiente:

De acuerdo con la investigación, en septiembre de 2017, Raúl ‘N’ como servidor público federal, probablemente participó en la desaparición de una víctima. Luego de los trabajos de investigación efectuados, se logró cumplimentar orden de aprehensión en su contra en La Piedad, Michoacán”.

A pesar de la información difundida en el portal de la Fiscalía, surgió una inconsistencia respecto a la época en que sucedieron los hechos. Mientras unos documentos sitúan el suceso en 2017, otras plataformas digitales de la misma dependencia mencionan una fecha distinta. En un mensaje difundido en redes sociales, el organismo bajo el mando de Ernestina Godoy Ramos publicó:

“En 2007, como servidor público federal, probablemente participó en la desaparición de una víctima y luego de los trabajos de investigación, se cumplimentó orden de aprehensión en su contra en La Piedad”.

Esta diferencia de una década genera dudas sobre el momento exacto del suceso, aunque el nombre del detenido figura en gacetas del gobierno desde el año 2012. Por ahora, el Ministerio Público Federal enfocado en materia de Derechos Humanos consiguió que el juzgador aprobara el inicio del juicio.

Se fijó un tiempo de noventa días para que las partes presenten más elementos de prueba, periodo que sufrió una extensión según los tiempos legales. Campos Espinoza permanecerá recluido mientras el sistema de justicia resuelve su situación jurídica y aclara su grado de participación.

Fuente: Tribuna del Yaqui