Ciudad de México.- Una nueva polémica surgió entre el empresario mexicano, Ricardo Salinas Pliego, y la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dado a que él en entrevista cuestionó el esquema de los sueldos fijos, comparándolos con becas, afirmando que “no sirven para nada”, y defendiera un modelo en el que una parte importante de los ingresos de los trabajadores esté relacionada con su desempeño y el cumplimiento de objetivos.

Durante su participación en el podcast Tengo un Plan, difundida el pasado 28 de septiembre, el presidente de Grupo Salinas explicó que la remuneración variable ocupa un lugar central dentro de su estrategia empresarial, y según sus declaraciones, el conglomerado cuenta con alrededor de 200 mil trabajadores y la mayoría recibe algún componente variable en sus percepciones, por lo que fue directo al referirse a quienes reciben únicamente una cantidad fija.

Cuando tú tienes un trabajador que va a sueldo fijo es lo más cercano a una beca”, afirmó, al argumentar que los empleados deben tener un incentivo económico para incrementar sus ingresos cuando alcanzan mejores resultados.

El empresario también señaló que incluso aquellos puestos que cuentan con una remuneración fija pueden tener bonos vinculados al cumplimiento de determinadas metas, explicando que su planteamiento forma parte de un modelo de gestión que contempla aspectos como definir la estrategia de la empresa, establecer su estructura, seleccionar al personal, contar con información para medir resultados y evaluar el desempeño del negocio.

La postura del empresario ocurre mientras el Gobierno de México mantiene una política laboral enfocada en elevar el ingreso mínimo de los trabajadores. Para 2026, el salario mínimo general quedó establecido en 315.04 pesos diarios, equivalentes a 9 mil 582.47 pesos mensuales, después de un incremento de 13 por ciento, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte, el monto es de 440.87 pesos diarios.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social sostiene que, desde 2018, el poder adquisitivo del salario mínimo ha acumulado una recuperación de 154 por ciento, por lo que la dependencia señala que el ajuste de 2026 beneficia directamente a unos 8.5 millones de personas trabajadoras, además del aumento salarial, la administración de Sheinbaum ha colocado entre sus objetivos la ampliación de derechos laborales y la reducción gradual de la jornada semanal a 40 horas.

La Presidencia reportó recientemente que entre agosto de 2025 y agosto de 2026 se incorporaron 1.3 millones de personas al empleo, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI. Así, las declaraciones de Salinas Pliego ponen nuevamente sobre la mesa el debate sobre las distintas formas de remuneración: mientras su modelo empresarial apuesta por combinar el ingreso con incentivos y resultados, la política laboral federal busca fortalecer los pisos salariales y garantizar una base de ingresos para quienes trabajan.

Fuente: Tribuna del Yaqui