Durante su conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el fin de semana entrante visitará Sonora, su quinta gira por el estado desde que llegó a la presidencia de la República. Sin embargo, como candidata presidencial recorrió varias veces la entidad, reuniéndose con las y los sonorenses en diferentes municipios, donde tuve la oportunidad de acompañarla siendo candidata al Senado de la República.

Para el presidente Andrés Manuel López Obrador también fue una tradición venir continuamente a estas tierras del noroeste mexicano, quien visitó 31 veces el estado durante su gobierno para la puesta en marcha de los planes de justicia de los pueblos indígenas y los mineros de Cananea, así como dar seguimiento a las diferentes obras de infraestructura que comenzó su administración. Parte de su legado fue haber recorrido todos los municipios del país para conocer sus necesidades.

Sonora se convirtió en una prioridad del Gobierno federal en la Cuarta Transformación. Por un lado, con los programas de bienestar se beneficia a más de un millón de sonorenses, entre personas mayores, estudiantes, personas con discapacidad, jóvenes, mujeres de 60 a 64 años, campesinos y pescadores. Por otro lado, se está invirtiendo en obras de infraestructura para detonar el desarrollo económico de la región y conectar al segundo estado más grande del país, como carreteras y caminos artesanales, la modernización del puerto de Guaymas, además de servicios públicos de salud, educación y agua.

La próxima gira de trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum en Sonora tendrá lugar del 8 al 10 de mayo, con el propósito de dar seguimiento a la implementación de los planes de justicia para el bienestar de los pueblos originarios, presentar avances de las obras carreteras y de infraestructura hídrica, además de inaugurar obras de infraestructura hospitalaria.

A diferencia de los gobiernos anteriores, la inversión de los recursos públicos en la 4T prioriza el bienestar social. Cada peso destinado a un programa de apoyo o una obra de infraestructura está justificado en su contribución al beneficio de la gente. Antes se construían obras sin utilidad social, o bien, eran entregadas sin terminar. Ahora, desde su diseño hasta su inauguración, se tiene clara su aportación al desarrollo con bienestar.

Esto es posible porque la política pública ya no se planea en el escritorio, sino en el territorio, a partir del diálogo cara a cara con la gente y las autoridades locales; caminando las comunidades, las colonias y los ejidos de cada municipio; recorriendo las carreteras y los caminos; tomando nota de las necesidades que existen en cada rincón del país. Igualmente, ha sido esencial la coordinación con los gobiernos de las entidades federativas, en nuestro caso, con el gobernador Alfonso Durazo, quien también se caracteriza por gobernar a “ras de suelo”.

No cabe duda de que tenemos una presidenta de territorio.

Lorenia Iveth Valles Sampedro

Senadora de la República