Washington, Estados Unidos.- La Corte Suprema de Estados Unidos confirmó este lunes 3 de agosto la vigencia del principio de ciudadanía por nacimiento, con lo que los hijos de migrantes nacidos en territorio estadounidense continuarán obteniendo automáticamente la nacionalidad, sin importar el estatus migratorio de sus padres.
La resolución representa un revés para la administración del presidente Donald Trump, que buscaba restringir este derecho mediante una orden ejecutiva promovida durante su segundo mandato.
¿Qué resolvió la Corte Suprema sobre la ciudadanía por nacimiento?
En una opinión redactada por el presidente del máximo tribunal, John Roberts, la mayoría de los magistrados determinó que limitar la ciudadanía por nacimiento es incompatible con la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
El fallo reafirma que toda persona nacida en territorio estadounidense y sujeta a la jurisdicción del país adquiere automáticamente la ciudadanía estadounidense desde el momento de su nacimiento.
Asimismo, la Corte precisó que no existe una nueva audiencia programada para revisar este tema, pese a declaraciones previas de Donald Trump en las que aseguraba que el asunto volvería a discutirse ante el máximo tribunal.
Trump no presentó una nueva propuesta
A finales de junio, la propia Corte Suprema había determinado que la orden ejecutiva impulsada por la Casa Blanca enfrentaba importantes obstáculos constitucionales para entrar en vigor.
En ese momento, los magistrados concedieron un plazo de 25 días para que el Gobierno federal presentara nuevos argumentos o una propuesta modificada.
Sin embargo, el plazo concluyó sin que la administración Trump presentara una nueva iniciativa, por lo que la Corte dejó firme su criterio y confirmó la continuidad del derecho a la ciudadanía por nacimiento.
¿Qué es la ciudadanía por nacimiento?
La ciudadanía por nacimiento, conocida en inglés como birthright citizenship, es el principio jurídico que otorga automáticamente la nacionalidad a toda persona nacida dentro del territorio de un país.
En Estados Unidos, este derecho está protegido por la Decimocuarta Enmienda, aprobada en 1868 tras la Guerra Civil.
Gracias a esta disposición constitucional, los hijos nacidos en territorio estadounidense de ciudadanos, residentes permanentes, personas con visas temporales e incluso migrantes sin estatus migratorio regular adquieren la ciudadanía estadounidense desde su nacimiento.
La decisión de la Corte Suprema mantiene vigente uno de los principios fundamentales del sistema constitucional estadounidense y garantiza que, por ahora, no habrá cambios en las reglas que determinan la ciudadanía por nacimiento en el país.
Fuente: Tribuna del Yaqui
