A lo largo de la historia y con el fin de asegurar su supervivencia, los seres humanos han tenido que perfeccionar sus métodos de obtención, manipulación y preservación de alimentos. Hace todavía un par de siglos, enfermedades como la fiebre tifoidea, cólera o botulismo se esparcían descontroladamente, disminuyendo la esperanza de vida en civilizaciones relativamente modernas.

El día de ayer, domingo 7 de junio de 2026, celebramos la jornada internacional de la inocuidad alimentaria, pilar fundamental para salvaguardar la integridad física de toda la población mundial.

Uno de los retos más grandes para la humanidad ha sido lograr establecer condiciones de seguridad alimentaria a nivel global. La distribución inequitativa de recursos, los conflictos bélicos o la simple inaccesibilidad de algunas zonas remotas se han interpuesto en la ejecución de uno de los derechos humanos más fundamentales, el acceso a agua potable y alimentos.

La situación se torna aún más compleja; si en cualquier punto de la cadena de distribución de estos recursos existe un manejo inadecuado, ponemos en riesgo la salud de todas las personas a las que pretendemos auxiliar. Dicho esto, la seguridad e inocuidad alimentaria comparten exactamente la misma relevancia y responsabilidad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año ocurren más de 600 millones de casos de enfermedades de transmisión de alimentos, de los cuales, alrededor de medio millón, desafortunadamente, culminan en fallecimiento.

Estas cifras indican que anualmente, 1 de cada 10 personas en el mundo contrae alguna enfermedad relacionada con el consumo de alimentos contaminados.

Asegurar la calidad e inocuidad en los alimentos conlleva un gran esfuerzo de colaboración entre distintas entidades gubernamentales, organizaciones y empresas, pero a final de cuentas, es una labor crucial para el desarrollo y bienestar de la humanidad.

En InCA Especialistas nuestra labor es garantizar condiciones óptimas de higiene en la manipulación, proceso, transporte y almacenamiento de alimentos. Colaboramos de manera estrecha con nuestros clientes, ofreciéndoles estrategias para prolongar la vida de anaquel de sus productos, inspeccionando sus instalaciones e implementando medidas correctivas y preventivas orientadas hacia minimizar peligros potenciales de contaminación, fortaleciendo así su inocuidad.

Gilda Holguín, directora de InCA Especialistas