El derecho a una vivienda adecuada es una prioridad de los gobiernos de la Cuarta Transformación. En otras reflexiones comenté de las reformas a la Constitución y a la Ley del INFONAVIT para hacer realidad el sueño de las familias que aspiran a tener un patrimonio conforme a sus necesidades de desarrollo y posibilidades económicas; al igual que de la visión de la política pública de vivienda de la presidenta Claudia Sheinbaum.

De acuerdo con ONU-Hábitat, los elementos de una vivienda adecuada son los siguientes: 1) Seguridad de la tenencia; 2) Disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura; 3) Asequibilidad; 4) Habitabilidad; 5) Accesibilidad; 6) Ubicación, y 7) Adecuación Cultural. Estos elementos son indispensables para que las familias gocen de la vivienda donde habitan y cada integrante pueda desarrollarse plenamente.

La seguridad de la tenencia contempla las condiciones para garantizar que sus ocupantes cuenten con protección jurídica contra el desalojo forzoso, el hostigamiento y otras amenazas; y las escrituras forman parte de esa seguridad patrimonial. Por ello, es esencial que las familias cuenten con el apoyo del Estado para regularizar sus viviendas; mientras que la voluntad de un gobierno que facilita este trámite, es muestra de su sensibilidad y reconocimiento hacia el esfuerzo que significa hacerse de un patrimonio honesto.

El gobernador Alfonso Durazo no ha quitado el dedo del renglón para asegurar que las familias regularicen su patrimonio. En este sentido, el domingo pasado, el Gobierno de Sonora, en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, entregó mil 500 escrituras a familias del municipio de Agua Prieta. En tanto, este martes, a través de la Comisión Estatal de Bienes y Concesiones, entregó alrededor de 600 escrituras en Caborca.

Durante los gobiernos neoliberales, la vivienda no era reconocida como un derecho humano, sino como una mercancía que se comerciaba según la capacidad de compra de las y los trabajadores.

La consecuencia fue que buena parte de las viviendas quedaron abandonadas, ya que no contaban con las condiciones mínimas para ser habitadas; en tanto, las y los trabajadores vieron afectados sus ahorros en el fondo de vivienda al invertir en una propiedad que tarde o temprano dejaron.

La entrega de escrituras es parte del programa federal Vivienda para el Bienestar, con el que la presidenta Claudia Sheinbaum está liderando los esfuerzos para cumplir la meta hacia el año 2030 de construir 1.8 millones de viviendas –de las cuales, 65 mil se edificarán en diferentes ciudades de Sonora— y entregar un millón de escrituraciones.

La certeza jurídica de su patrimonio es tranquilidad para las familias.

Lorenia Iveth Valles Sampedro
Senadora de la República