En 2018, cuando comenzó el gobierno de la Cuarta Transformación en el país, había un sistema de salud que no garantizaba el acceso pleno de las personas a los servicios de salud pública, sobre todo, de quienes no contaban con seguridad social.
La tendencia privatizadora de los servicios públicos buscó hacer de la salud una mercancía a la que solo podían acceder quienes pagaban por ella.
Los resultados que entregaron al presidente Andrés Manuel fueron visibles: Hospitales que quedaron en obra negra; un desabasto de medicamentos que parecía no tener solución, debido a la corrupción y al descuido de las administraciones anteriores; y un seguro popular cuyo éxito consistió en aumentar el número de personas registradas, pero este incremento no fue proporcional a la inversión en infraestructura de salud.
En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y, ahora, con la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha reconocido que la salud es un derecho y no un privilegio de unos cuantos.
Por ello, la prioridad ha sido crear un Sistema Nacional de Salud Pública que atienda a todas y todos los mexicanos, independientemente de que estén inscritos en alguna institución de seguridad social. Desde entonces son varias las instituciones y programas que se han creado para acercar los servicios de salud, incluso, a los hogares.
Por ejemplo, IMSS Bienestar, que avanza con la atención integral de las personas que no cuentan con seguridad social; el programa ‘Salud Casa por Casa’ para proteger a las personas adultas mayores y a las personas con discapacidad; el abasto de medicamentos a través del programa ‘Rutas de la Salud’; y la inversión en infraestructura hospitalaria, como hospitales, centros de salud, equipamiento y personal médico.
Así, este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria, con el que se proyecta la construcción de más camas hospitalarias para aumentar la capacidad de atención de los servicios públicos de salud. En el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se construyeron 7 mil 404 camas y con la presidenta de la República se proyecta la construcción de 9 mil 139 camas durante su sexenio; cifras que contrastan con la construcción conjunta de 9 mil 214 camas en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
En cuanto a Sonora, la meta sexenal en Sonora es la construcción de 352 camas a través de ocho obras que reflejan el compromiso de la presidenta y del gobernador Alfonso Durazo con la salud de las y los sonorenses, sumando la construcción y la rehabilitación de hospitales de IMSS e IMSS Bienestar en Guaymas, Navojoa, San Luis Río Colorado, Vícam Switch y, recientemente, en Hermosillo.
Cuando hay salud, hay bienestar.
Lorenia Iveth Valles Sampedro
Senadora de la República