Hace unas semanas, la revista especializada National Geographic, en su publicación Best of the World 2026, reconoció a Sonora como uno de los 15 principales destinos gastronómicos internacionales debido a su oferta culinaria, que combina raíces ancestrales, calidad de las materias primas y conservación de sus técnicas de preparación.
La cocina sonorense forma parte de la identidad cultural de nuestra tierra y es una riqueza que presumimos al mundo con orgullo. La carne asada en mezquite, las tortillas de harina hechas a mano, los mariscos provenientes del Golfo de California, el chiltepín y, desde luego, el bacanora, que en las últimas décadas pasó de la clandestinidad a los menús de los restaurantes, pero aun siendo elaborado artesanalmente.
El bacanora es una bebida natural, artesanal, de alta calidad, 100 por ciento de agave y con un sabor distintivo, cuyo origen data de más de 300 años cuando los pueblos mayo y yaqui descubrieron la forma de destilar y fermentar el jugo del agave, transmitiendo la técnica de generación en generación hasta convertirse en un elemento importante de la economía local. En la actualidad, es producido en 35 municipios del estado.
Desde el 6 de noviembre de 2000, el bacanora es uno de los 18 productos mexicanos con Denominación de Origen y el único de Sonora, distinción referente a la autenticidad que un producto adquiere gracias a las características naturales del lugar y del trabajo artesanal donde se realiza, garantizando la protección de su valor cultural y económico.
Durante su conferencia de prensa semanal, este martes, el gobernador Alfonso Durazo aludió a la importancia cultural de la cocina sonorense, comentando el esfuerzo que se está realizando en su gobierno para exportar bacanora con denominación de origen a Estados Unidos. Con esta acción se beneficiará a las y los productores de dicho destilado de agave, pues se promueve el consumo internacional de productos auténticos.
Igualmente, Sonora es reconocido por el sabor de la carne asada. Como uno de los principales estados ganaderos del país en volumen de producción, la calidad habla por sí sola, permitiendo la preparación de una carne asada que no requiere más que mezquite y sal. Nuestra tradición es tal que en cualquier carreta se pueden comer buenos tacos de asada.
En el marco del proceso de revisión del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, así como del Acuerdo Global Modernizado que recientemente firmó la presidenta Claudia Sheinbaum con la Unión Europea, la Denominación de Origen debe ser una prioridad para proteger la producción local y el sabor característico de los alimentos y las bebidas. Entre las líneas de acción del Plan México también está alcanzar la denominación de origen del chiltepín y la carne seca.
La reforma a la Ley General de Cultura y Derechos Culturales para reconocer la cocina tradicional como parte de las expresiones artísticas y culturales del país, la cual promoví en el Senado de la República y fue aprobada por unanimidad, busca contribuir al mismo propósito: Conservar nuestra riqueza culinaria y darle un valor agregado a través del fortalecimiento de la industria agroalimentaria y el turismo.
Hay todo para lograrlo, pues la cocina sonorense tiene tradición de exportación.
Lorenia Iveth Valles Sampedro
Senadora de la República