Tel Aviv, Israel.-Dos soldados israelíes murieron en un ataque atribuido a insurgentes palestinos cerca de Hebrón, en Cisjordania, un hecho que llevó al primer ministro Benjamin Netanyahu a ordenar un cerco inmediato de la zona y preparar un cierre total de Cisjordania desde este viernes 23 de octubre. El Ejército israelí informó que los dos agresores fueron abatidos.

La escalada ocurre a pocos días de las elecciones parlamentarias en Israel, previstas para el martes, y elevó la tensión política y de seguridad. Netanyahu también prometió una “operación muy amplia del Ejército” y, de acuerdo con reportes sobre su respuesta, advirtió sobre destrucciones de gran escala y un impulso a más colonias en Cisjordania.

¿Qué pasó en el ataque?

Según el Ejército israelí, los hechos ocurrieron la mañana del viernes cerca del cruce de Yehuda Junction, en las inmediaciones de Hebrón. La versión oficial sostiene que los atacantes, dos palestinos originarios de Hebrón, portaban un rifle M16 y una pistola, y que pretendían cometer un “ataque terrorista contra civiles israelíes”.

Además de los dos soldados muertos, los servicios de emergencia reportaron al menos cinco personas heridas, algunas de ellas de gravedad. Entre los lesionados había dos hombres de unos 20 años con heridas de bala en las extremidades inferiores y una persona inconsciente con lesiones graves. Las autoridades no precisaron si todos los heridos eran militares o civiles.

El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, afirmó que en el vehículo usado por los atacantes se encontró una gran cantidad de municiones, que, según dijo, estaba destinada a un ataque de mayor escala. Las autoridades abrieron una investigación.

La respuesta de Netanyahu

Tras el ataque, la oficina de Benjamin Netanyahu informó que instruyó a las fuerzas de seguridad a acordonar Hebrón de inmediato y a prepararse para un cierre completo de Cisjordania. También convocó una reunión de emergencia con su gabinete de seguridad y con mandos militares y de inteligencia.

Netanyahu aseguró que Hamas estaba “planeando un gran ataque dirigido a asesinar civiles inocentes”, aunque no presentó pruebas públicas para sustentar esa afirmación ni detalló cuál era el objetivo específico del atentado frustrado.

En paralelo, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, sostuvo que el ataque demuestra la necesidad de restringir aún más la libertad de movimiento de los palestinos en Cisjordania. Sus declaraciones se suman a una línea más dura dentro del gobierno israelí frente a la seguridad en el territorio ocupado.

Reportes sobre la reacción del primer ministro señalan además que prometió una operación militar de gran amplitud, así como demoliciones en la zona donde ocurrió el ataque y un impulso a más asentamientos israelíes.

El ataque pesa en las elecciones

La violencia se produce 4 días antes de las elecciones legislativas que definirán si Netanyahu consigue otro mandato como primer ministro. El proceso electoral llega en un ambiente ya marcado por la guerra en Gaza, iniciada tras los ataques encabezados por Hamas el 7 de octubre de 2023.

El gobierno israelí había advertido sobre posibles ataques de sus “enemigos” en la antesala de la votación. Netanyahu incluso había dicho previamente que Hamas podría intentar influir en el resultado electoral, aunque tampoco presentó evidencia pública de ello.

El cierre de Cisjordania no es un hecho aislado. De acuerdo con los reportes, sería la cuarta vez en el último mes que Israel impone restricciones amplias en el territorio, con cierres de accesos, retenes y puertas que conectan aldeas palestinas con carreteras principales. Las vías siguen abiertas para conductores israelíes, incluidos colonos, aunque con posibles demoras.

Operativos y tensión en la zona

El mismo viernes, el Ejército israelí informó que, junto con agencias de seguridad e inteligencia, realizó decenas de operaciones en Cisjordania y detuvo a decenas de personas, entre ellas presuntos miembros vinculados con Hamas y la Yihad Islámica. También aseguró haber localizado armas, incluidos rifles M16 y subametralladoras.

La nueva ofensiva de seguridad profundiza la tensión en una zona donde el control militar, los cierres y la expansión de asentamientos son parte central del conflicto. Para la población palestina, las nuevas restricciones implican más obstáculos de movilidad; para el gobierno israelí, forman parte de la respuesta inmediata tras el ataque mortal contra sus soldados.

Fuente: Tribuna del Yaqui