Bucarest, Rumania.- La OTAN acordó reforzar su presencia en el Mar Negro con medios adicionales de vigilancia y seguridad, luego de los recientes ataques con drones contra buques comerciales frente a las costas de Rumania y Bulgaria, incidentes que son atribuidos a Rusia.
La decisión fue tomada por los embajadores de los países aliados durante una reunión del Consejo del Atlántico Norte en Bruselas, en medio de la guerra que Moscú mantiene contra Ucrania.
La zona es una ruta sensible para el comercio marítimo y porque los ataques ya han dejado marineros muertos, heridos y desaparecidos, además de elevar la tensión en el flanco oriental de la Alianza Atlántica.
¿Qué desplegará la OTAN en la zona?
De acuerdo con la portavoz de la Alianza, Allison Hart, la OTAN enviará “activos adicionales” a la región, incluido apoyo para vigilancia, reconocimiento y forense. Aunque no se detalló qué medios específicos serán desplegados ni la fecha exacta de su llegada, el objetivo es reforzar la capacidad de respuesta ante nuevas amenazas aéreas y marítimas.
Hart señaló además que la organización continuará unida para enfrentar cualquier amenaza y proteger a “mil millones de personas”, en referencia a la población de los países aliados. La OTAN recordó también que ya había incrementado su presencia militar en el flanco oriental, especialmente con capacidades antidrones.
¿Por qué se tomó la decisión ahora?
El detonante inmediato fue el aumento de ataques con drones contra transporte marítimo comercial en el Mar Negro, cerca de las costas de Rumania y Bulgaria.
La situación fue discutida este martes por los embajadores aliados después de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se reuniera el jueves pasado con el presidente de Rumania, Nicusor Dan, y con el primer ministro de Bulgaria, Rumen Radev, en los márgenes del Consejo Europeo.
En ese encuentro, ambos dirigentes pidieron revisar los últimos incidentes y estudiar medidas concretas para elevar la seguridad en la región. Dan calificó de “inaceptables” los ataques contra buques comerciales y advirtió que ponen en riesgo vidas humanas, el comercio mundial y infraestructuras críticas.
El contexto de seguridad en la región
El Mar Negro se ha convertido en una zona de alta tensión por la guerra entre Rusia y Ucrania y por su importancia para el tránsito comercial. Según el presidente rumano, la OTAN enfrenta ahora “un nuevo tipo de desafío” en esa área, similar al vivido hace un año en la frontera rumana del Río Danubio con Ucrania, cuando fue necesario recurrir a equipamiento militar aliado para contener amenazas de drones.
En aquel momento, recurrimos a nuestros aliados, recibimos el equipamiento necesario y la situación se estabilizó. Hoy necesitamos soluciones adaptadas a los desafíos de seguridad en la parte oriental del Mar Negro”, sostuvo Dan.
Con este nuevo paso, la OTAN busca elevar la vigilancia en una región estratégica sin precisar todavía el alcance total del despliegue, pero dejando claro que considera los ataques recientes como una amenaza directa a la navegación comercial y a la seguridad de sus aliados.
Fuente: Tribuna del Yaqui
