Ciudad de México.- La segunda festividad más grande del año, Halloween, que solamente es superada por Navidad, está a solo unos días de celebrarse, y en TRIBUNA DEL YAQUI te decimos cuál es el verdadero origen de la celebración, que existe desde hace más de 100 años, así como el significado de sus tradiciones actuales y la manera en que se esparció por el mundo, hasta que llegó a México.

Cada 31 de octubre, las calabazas iluminadas, los disfraces de terror y las decoraciones de fantasmas comienzan a aparecer en hogares, escuelas y comercios de México, y aunque Halloween se ha convertido en una celebración popular, sus orígenes se remontan a antiguas creencias celtas y su llegada al país estuvo relacionada principalmente con la influencia de la cultura estadounidense, especialmente por filmes como Dracula, Halloween y muchos más.

¿Cuál es la historia de Halloween?

La historia de esta festividad comienza con Samhain, una celebración de los antiguos celtas que marcaba el final de las cosechas y el inicio del invierno, que para estas comunidades, se trataba de una fecha de transición que también estaba vinculada con el mundo espiritual, y según sus creencias, durante esa noche la separación entre los vivos y los muertos se debilitaba, por lo que algunos espíritus podían regresar a la Tierra.

En compilaciones históricas, se revela que, para protegerse, los celtas encendían hogueras y utilizaban máscaras y disfraces con los que buscaban ahuyentar o confundir a los seres sobrenaturales, que con el paso de los siglos, estas prácticas se mezclaron con tradiciones cristianas, y la víspera del Día de Todos los Santos, conocida como All Hallows’ Eve, terminó dando origen al nombre Halloween.

¿Cómo llegó Halloween a México?

La celebración comenzó a ganar popularidad en México principalmente durante la segunda mitad del siglo XX, impulsada por la cercanía con Estados Unidos y la difusión de películas, programas de televisión, música y productos comerciales relacionados con esta fecha. Las imágenes de niños recorriendo las casas para pedir dulces, las fiestas de disfraces y las calabazas decoradas fueron incorporándose a las costumbres de distintas comunidades mexicanas, especialmente en las zonas fronterizas.

Con el tiempo, Halloween encontró un espacio junto a las celebraciones tradicionales del Día de Muertos, que se conmemora el 1 y 2 de noviembre, y aunque ambas fechas suelen relacionarse con la muerte, tienen orígenes, significados y prácticas muy diferentes.

Calabazas, disfraces y dulces: ¿qué significan?

Una de las tradiciones más reconocidas es tallar calabazas para colocarles luces en el interior, y según la historia, esta costumbre está relacionada con una leyenda irlandesa sobre Jack, un hombre que engañó al Diablo y quedó condenado a vagar con una linterna. En el relato original, esta se elaboraba con un nabo, pero en Estados Unidos la calabaza se convirtió en el símbolo característico de Halloween.

Los disfraces, por su parte, conservan una conexión con las antiguas creencias sobre los espíritus, pues aunque actualmente, permiten que niños y adultos se caractericen como personajes de terror, criaturas fantásticas o figuras populares, antes era una manera de protegerse de los espíritus, y no ser confundidos como uno de ellos, mientras que el tradicional “truco o trato” también tiene antecedentes europeos, entre ellos el souling, una práctica en la que algunas personas pedían alimentos a cambio de oraciones por los difuntos.

¿Halloween está relacionado con el satanismo?

Aunque algunas personas asocian esta celebración con el Diablo o el satanismo, Halloween no nació como una festividad satánica, y sus raíces están vinculadas con Samhain, el folclor europeo y las tradiciones que se incorporaron a lo largo de la historia.

Fuente: Tribuna del Yaqui