Washington, Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó este lunes 5 de octubre al resultado de la primera vuelta presidencial en Brasil, donde Flávio Bolsonaro consiguió colocarse en la primera posición por delante del actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.

Aunque el senador del Partido Liberal no alcanzó el porcentaje necesario para ganar en una sola jornada, Trump consideró que su desempeño fue una victoria importante y anticipó una contienda cerrada para la segunda vuelta.

Ante periodistas, el mandatario estadounidense calificó el resultado como una “gran victoria” y señaló que el desenlace de las elecciones brasileñas será “muy reñido“. El balotaje quedó programado para el 25 de octubre, fecha en la que los brasileños volverán a las urnas para decidir entre ambos candidatos.

Diferencia menor a 2 puntos

El resultado de la primera vuelta sorprendió debido a que distintas mediciones previas colocaban a Lula con ventaja. Con el recuento reportado ahora, Flávio Bolsonaro obtuvo 47.03 por ciento de los votos, equivalentes a 56,104,503 sufragios, mientras que Lula alcanzó 45.16 por ciento, con 53,879,538 votos.

La diferencia mostró una elección mucho más competitiva de lo previsto y dejó abierta una segunda etapa en la que ambos deberán buscar el respaldo de los votantes que apoyaron a los candidatos que quedaron fuera.

Entre ellos destacaron Augusto Cury, Renan Santos y Ronaldo Caiado, mientras que Romeu Zema, quien obtuvo una proporción menor de votos, manifestó su intención de votar contra Lula. Otros aspirantes descartaron respaldar a alguno de los dos contendientes, por lo que sus posiciones y la decisión de sus seguidores podrían tener relevancia en el desenlace.

La postura de Washington

Mientras Trump mostró abiertamente una valoración positiva del resultado de Flávio Bolsonaro, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mantuvo una postura más reservada. Rubio evitó expresar una preferencia sobre alguno de los candidatos y se limitó a señalar que habrá una segunda vuelta.

La diferencia entre ambas posturas refleja que, aunque la Casa Blanca observa con atención el proceso electoral brasileño, no existe una declaración pública de Washington que anticipe quién debería imponerse en la votación definitiva.

La relación entre Estados Unidos y Brasil también atraviesa un periodo de tensión. En los últimos meses se han presentado disputas comerciales y diplomáticas, mientras que el gobierno de Lula ha cuestionado algunas decisiones de Washington por considerar que pueden ejercer presión sobre el proceso electoral brasileño.

Balotaje definirá al próximo presidente

La elección del 25 de octubre partirá de un escenario distinto al esperado por varias encuestas: Flávio Bolsonaro llega con una ventaja inicial, pero necesita ampliar su respaldo para superar a Lula y conquistar la Presidencia.

Además del comportamiento de los electores que votaron por otros candidatos, la participación será otro factor relevante. En la primera ronda, la abstención alcanzó 21.08 por ciento de los electores habilitados, pese a que el voto es obligatorio en Brasil.

El resultado también tuvo impacto económico. Los mercados brasileños reaccionaron positivamente al avance de Bolsonaro y el índice Bovespa cerró con un incremento de 7.7 por ciento, en un nivel récord, mientras los inversionistas anticiparon un escenario más favorable para reformas económicas en caso de una victoria del candidato del Partido Liberal.

Fuente: Tribuna del Yaqui