Ciudad de México.- El Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición se conmemora cada 23 de agosto. La Unesco estableció esta fecha en 1997, con el propósito de recordar la tragedia provocada por la trata de esclavos y reconocer a quienes lucharon contra ese sistema. La primera celebración tuvo lugar en Haití en 1998 y posteriormente se realizaron actividades conmemorativas en otros países, entre ellos Senegal.
La elección de la fecha está relacionada con una de las rebeliones más importantes contra la esclavitud. Durante la noche del 22 al 23 de agosto de 1791 comenzó en Saint-Domingue un levantamiento de hombres y mujeres sometidos a la esclavitud. La rebelión marcó un punto decisivo en el proceso que posteriormente llevó a la independencia de Haití y tuvo repercusiones en los movimientos que cuestionaron el sistema esclavista.
Fueron millones de víctimas
La trata transatlántica de esclavos representó uno de los episodios más graves de explotación y deshumanización de la historia. De acuerdo con Naciones Unidas, durante más de 400 años alrededor de 15 millones de hombres, mujeres y niños fueron víctimas del comercio transatlántico de esclavos. Las personas eran capturadas, trasladadas por la fuerza y vendidas, principalmente desde África hacia distintas regiones de América y el Caribe.
El impacto de este sistema no terminó con su desaparición. La esclavitud dejó profundas consecuencias sociales, económicas y culturales que todavía forman parte de las discusiones sobre racismo, discriminación, desigualdad y derechos humanos.
Por ello, la Unesco plantea que recordar esta historia no significa únicamente mirar hacia el pasado, sino comprender las causas y consecuencias de la trata, así como las relaciones que generó entre África, Europa, América y el Caribe.
Haití y la lucha por la libertad
La insurrección de Saint-Domingue tuvo una importancia histórica porque demostró la capacidad de las personas esclavizadas para organizarse y luchar por su libertad. El proceso desembocó en la independencia de Haití en 1804, después de años de enfrentamientos.
Naciones Unidas señala que la revolución haitiana fue resultado de actos de resistencia de africanos esclavizados y que condujo al establecimiento de Haití como la primera nación en independizarse como resultado de una lucha protagonizada por mujeres y hombres sometidos a la esclavitud.
La Unesco considera que aquella lucha representa una reivindicación universal de libertad y dignidad, cuya influencia trascendió su época y contribuyó a otros movimientos de liberación y defensa de los derechos humanos.
Recordar para combatir el racismo
La conmemoración también busca promover la reflexión sobre las consecuencias que dejó la esclavitud. La Unesco ha señalado que la enseñanza de esta historia permite comprender mejor las raíces de distintas formas de discriminación y ayuda a fortalecer las acciones contra el racismo.
El organismo sostiene que conocer el pasado puede contribuir a construir sociedades más inclusivas y respetuosas de los derechos humanos. Además, su programa ‘Las Rutas de las personas esclavizadas’ busca preservar la memoria de las víctimas, estudiar las formas de resistencia y reconocer el legado cultural de las comunidades descendientes de personas esclavizadas.
Una memoria que permanece
A diferencia de otras conmemoraciones internacionales relacionadas con la esclavitud, el 23 de agosto tiene como eje la resistencia y la lucha por la abolición. Naciones Unidas también conmemora el 25 de marzo el Día Internacional en Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos, establecido para honrar a quienes padecieron este sistema y recordar sus consecuencias.
Este 23 de agosto, la fecha representa una oportunidad para recuperar la memoria de quienes fueron privados de su libertad, reconocer la resistencia que protagonizaron y reflexionar sobre la importancia de impedir que la discriminación y la explotación vuelvan a ser aceptadas como parte de la vida social.
Fuente: Tribuna del Yaqui
