Washington, Estados Unidos.- El gobierno de Estados Unidos se prepara para aplicar un severo bloqueo financiero contra la economía de Irán, acompañado por anuncios de nuevas sanciones programados para la próxima semana. Scott Bessent, quien encabeza el Departamento del Tesoro, explicó en una entrevista para el canal Newsmax que la presión internacional aumentará si Teherán insiste en obstaculizar el paso marítimo en el estrecho de Ormuz.

Durante sus declaraciones a la prensa, Bessent remarcó que el enfoque implementado por el ejecutivo liderado por Donald Trump buscará aplicar “una combinación de aislamiento económico como nunca antes se ha visto en el mundo”. Asimismo, manifestó que sostener la restricción en este punto marítimo tan relevante “impedirá que cualquier cosa entre o salga de los puertos iraníes”.

El alto funcionario estadounidense equiparó esta política con acciones ejecutadas en otros contextos continentales, mencionando los casos de La Habana y Caracas. En sus afirmaciones al medio estadounidense, Bessent recordó que “Venezuela se derrumbó […] cuando impusimos el bloqueo”, manifestando la expectativa de generar un impacto de gran magnitud sobre el gobierno iraní.

¿Cuál es el propósito de EU?

Por otro lado, la visión de la Casa Blanca fue expuesta por el vicepresidente JD Vance durante sus declaraciones en la cadena Fox News. Vance explicó las metas prioritarias para Washington: “El objetivo número uno es mantener el petróleo y el gas baratos para los estadounidenses en todo nuestro país”, mientras que “el objetivo número dos” consiste en “asegurarse que Irán nunca obtenga un arma nuclear”.

Estas visiones endurecen la postura de Washington hacia Teherán, mientras las posibilidades de lograr acuerdos de paz en Medio Oriente sufren un retroceso. Ambas naciones sostienen criterios firmes frente a los requisitos para permitir el tránsito regular en Ormuz, lo cual reduce el margen para entablar conversaciones y agrava la tensión geopolítica.

De forma paralela, el recién nombrado jefe de la fuerza paramilitar Basij afirmó que el estrecho de Ormuz permanece “bajo el control y la gestión de Irán”. Esta declaración surgió como reacción a las afirmaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien había sostenido que su país posee el “control total” sobre esta estratégica franja marina.

Fuente: Tribuna del Yaqui