Washington, Estados Unidos.- El terremoto de este lunes 10 de agosto en Colombia, con magnitud de 7.4 y que ha dejado al menos 111 muertos, provocó daños en más de mil 500 edificios y que obligó a la administración de Abelardo de la Espriella a declarar estado de emergencia. El Gobierno de los Estados Unidos, a través del secretario de Estado, Marco Rubio, expresó su disposición para asistir al país.

¿Cómo respondió Estados Unidos ante la emergencia en Colombia tras el sismo?

Rubio informó que el gobierno de Donald Trump continúa de cerca la evolución de la crisis y que estaba preparado para colaborar con las autoridades colombianas. “Está listo para apoyar al pueblo de Colombia“. En el que también recomendó a los ciudadanos de su país que se encuentran en territorio colombiano inscribirse en los canales de asistencia del Departamento de Estado y consultar las redes de la embajada en Bogotá.

La oferta de ayuda de los Estados Unidos apareció desde las primeras horas de la emergencia colombiana marcada por derrumbes, evacuaciones y hospitales en alerta. El sismo tuvo un epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y sacudió con fuerza la costa del Pacífico y la región cafetera a una profundidad de 110 kilómetros; el movimiento también llegó hasta Bogotá, además de zonas en Ecuador y Panamá.

Testimonios de la tragedia: el devastador impacto del sismo en Quibdó y Cali

La tragedia golpeó con especial dureza a varias ciudades del interior. En Quibdó, el odontólogo Julián Peña relató el efecto del temblor con una frase que resumió el desconcierto de las primeras horas: “La gente rezaba en la calle. Fue abrumador“. Peña contó además que vio inmuebles abiertos por grietas y otros completamente colapsados después del sacudón registrado poco después de las 7:30 horas, tiempo de Colombia.

En Cali, vecinos y voluntarios se sumaron a las tareas de rescate frente a edificios destruidos. Andrés Felipe Mejía, uno de los ciudadanos que participaban en la remoción de escombros, describió la urgencia del momento con otra escena directa:

 Sacaron a un hombre y a un bebé, pero la esposa todavía está ahí dentro”.

Las autoridades advirtieron que la cifra de fallecidos podía aumentar a medida que avanzara la revisión de estructuras dañadas. En Manizales, parte del patrimonio urbano también sufrió el impacto del terremoto, incluida la torre de la catedral neogótica de la ciudad. Jaime Zuluaga, trabajador administrativo de 50 años, afirmó que una gran cantidad de edificios sufrieron daños y explicó que gran parte de la población evitaba volver a sus viviendas por temor a nuevas réplicas.

Solidaridad internacional y estado de emergencia tras el terremoto que sacudió a Colombia

El presidente De la Espriella, que asumió el cargo apenas tres días antes del desastre, decretó el estado de emergencia y aseguró que el país afrontaría la situación de manera conjunta. El temblor interrumpió además actividades en buena parte del territorio: seis aeropuertos suspendieron operaciones y todos los próximos partidos del fútbol profesional quedaron postergados, de acuerdo con reportes oficiales.

La respuesta internacional comenzó a tomar forma pocas horas después del sismo. Además del pronunciamiento de Estados Unidos, también hubo mensajes y ofertas de asistencia de la Unión Europea, Israel, México, Ecuador y Francia. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, comunicó la activación de Copernicus, el sistema satelital del bloque, para apoyar la localización de daños y el trabajo de rescate.

El respaldo de los Estados Unidos llega en un momento de sintió política entre ambos gobiernos, ya que el viernes previo a los hechos ocurridos, la Casa Blanca había saludado la investidura de De la Espriella e informo que su intención de destinar mil millones de dólares a Colombia dentro de un paquete de seguridad. Tras el terremoto, esa relación bilateral quedó atravesada por una prioridad inmediata: la asistencia humanitaria en un país que aún busca sobrevivientes entre los escombros.

Fuente: Tribuna del Yaqui