Ciudad de México.- El periodista mexicano, Ciro Gómez Leyva, salió al paso de las versiones que circularon durante el fin de semana en redes sociales, en las que se aseguraba que había sido víctima de una agresión en la Ciudad de México y que incluso habría terminado hospitalizado después de ser atacado a batazos, por lo que ha negado de manera categórica haber sido atacado y explicó que actualmente se encuentra en Madrid, España, ciudad a la que llegó desde mediados de agosto, agradeciendo a las personas que se comunicaron con él para conocer su estado de salud ante la información que comenzó a difundirse en plataformas digitales.

El fin de semana aparecieron versiones en las redes sociales de que había sido, de que yo había sido agredido, eso es absolutamente falso. La nota era muy poco creíble, pero gracias a las personas que escribieron, es absolutamente falso, que me habían atacado en la Ciudad de México. Yo no estoy, desde mediados de agosto no estoy en la Ciudad de México”, declaró.

Cirio explicó que entre los rumores se llegó a afirmar que había sido trasladado a un hospital para recibir atención médica debido a las lesiones provocadas por una supuesta agresión con bates, sin embargo, insistió en que esa versión no corresponde con la realidad y pidió evitar que información de ese tipo continúe propagándose. El periodista también abordó otra publicación que generó confusión en redes sociales, relacionada con una presunta amenaza de muerte contra un grupo de comunicadores.

En la publicación aparecían los nombres de Sergio Sarmiento, Carlos Loret de Mola, Joaquín López-Dóriga, Víctor Trujillo y el propio Cirio, acompañados por una fotografía que supuestamente mostraba a los periodistas reunidos.

Y por otra parte, también para no prestarse a malas interpretaciones, se difundió de una cuenta que yo no sé si es la cuenta de la persona que lo refiere o no, pero que un grupo de periodistas habíamos recibido amenazas de muerte. Mencionaban a Sergio Sarmiento, a Carlos Loret, a Joaquín López-Dóriga, Víctor Trujillo y a mí, había un montaje de una fotografía en que supuestamente estábamos juntos. Eso es un montaje de una fotografía, eso nunca ocurrió, nunca nos juntamos para tomarnos esa fotografía”, mencionó Ciro.

Además, estableció una diferencia entre la información atribuida a otros periodistas y su situación personal. Cirio dijo desconocer si algunos de sus colegas han recibido amenazas, pero aseguró que él no ha recibido ninguna amenaza de muerte. El comunicador recordó, no obstante, que hace casi cuatro años sí fue víctima de un atentado. A partir de entonces, explicó, cuenta con un dispositivo de seguridad cuando se encuentra en México, con el objetivo de reducir el riesgo de que pudiera convertirse nuevamente en víctima de una agresión.

Y sí decirlo, y además con todo respeto porque yo no sé si los otros compañeros, algunos de ellos muy queridos por mí, muy, muy queridos, amigos, Joaquín López-Dóriga, Carlos Loret han recibido amenazas, yo no he recibido ninguna amenaza de muerte, ni la he recibido durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ni en el gobierno de Claudia Sheinbaum. Por el contrario, desde el atentado que sí sufrí hace casi 4 años, yo he tenido, cuando estoy en México, he tenido un dispositivo de seguridad precisamente para inhibir la posibilidad de que pueda ser víctima de un nuevo atentado, si es que alguien tuviera ese interés”, agregó.

En este caso, además de desmentir el supuesto ataque, Cirio buscó evitar que la publicación sobre presuntas amenazas contra periodistas fuera interpretada como un hecho confirmado. Finalmente, reiteró que actualmente se encuentra en Madrid y pidió no confundir su situación con los rumores que circularon durante el fin de semana.

Entonces con mucho respeto y sin entrar en ninguna polémica con periodistas, simplemente decir uno, ni me atracaron, ni me golpearon, ni nada por el estilo, yo estoy en Madrid desde mediados de agosto y dos, nadie me ha amenazado de muerte y yo no juego con esos temas. Vivimos bajo un riesgo permanente, no sé si vivimos bajo un riesgo permanente, pero una amenaza de muerte, no”, concluyó.

Fuente: Tribuna del Yaqui