Ciudad de México.- La decisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de someter a miles de aspirantes a una nueva prueba de control presencial, pese a que el pasado 17 de julio fueron publicados los resultados del examen de admisión en línea, generó que un grupo de aspirantes prepare un amparo colectivo para intentar frenarlo.

A pocas horas del anuncio realizado por el rector Leonardo Lomelí Vanegas, aspirantes a licenciatura comenzaron la preparación del primer amparo indirecto colectivo contra la medida, promovido por el abogado Daniel Reyes en representación de jóvenes afectados, quien aseguró, por medio de una publicación en X, que ya trabaja en el recurso legal contra la resolución de la máxima casa de estudios.

¿Qué menciona el amparo colectivo?

De acuerdo con el borrador que circuló en redes sociales, el recurso se promovería contra diversas autoridades universitarias, entre ellas el rector, el Consejo Universitario y la Dirección General de Administración Escolar (DGAE). Los promoventes sostienen que obligar únicamente a determinados aspirantes a presentar un nuevo examen vulnera derechos como:

  • Seguridad jurídica
  • Debido proceso
  • Derecho de audiencia
  • Derecho humano a la educación superior en condiciones de equidad e inclusión

¿Qué resultados esperan conseguir?

El proyecto de amparo también busca que un juez conceda la suspensión del examen de control para que los aspirantes puedan inscribirse al ciclo escolar 2026-2027 sin tener que volver a presentar la prueba. Sostiene que imponer una nueva evaluación generalizada parte de una sospecha sobre la validez de los resultados obtenidos.

Entre sus argumentos señalan que, si la intención de la universidad es comprobar que los estudiantes cuentan con los conocimientos suficientes, eso podría evaluarse durante el desarrollo del primer semestre mediante exámenes y el desempeño académico, sin necesidad de repetir el examen de admisión.

¿Garantía o vulneración?

 Por ahora, el debate sigue más vivo que nunca. Mientras unos consideran que el examen de control vulnera los derechos de miles de aspirantes ya aceptados, otros creen que la medida ayudará a garantizar que los lugares en la UNAM sean ocupados por quienes realmente realizaron el proceso de admisión de forma legítima.

Fuente: Tribuna del Yaqui