Ciudad de México.- Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, firmó un acuerdo con agricultores de 18 entidades federales y distribuidores de centrales de abasto y cadenas de autoservicio para garantizar la venta de jitomate en el país. El convenio busca asegurar el suministro continuo del producto en los mercados nacionales y evitar desabastecimiento.
El documento fue suscrito entre representantes del sector agrícola, intermediarios de centrales de abasto y empresas de comercio minorista. Según lo informado, la iniciativa contempla mecanismos de coordinación entre productores y distribuidores para mantener precios accesibles y disponibilidad constante del jitomate en puntos de venta.
Los agricultores participantes provienen de 18 estados del territorio mexicano, lo que refleja la importancia de la producción jitomatera a nivel nacional. El acuerdo incluye a distribuidoras de centrales de abasto, que son espacios clave en la comercialización de productos perecederos en México, y a cadenas de autoservicio que abastecen a millones de consumidores diariamente.
¿Cuáles son los objetivos del convenio?
El pacto persigue asegurar que el jitomate, producto de alto consumo en los hogares mexicanos, esté disponible permanentemente en los canales de distribución convencionales. La iniciativa busca evitar monopolios en la cadena de suministro y garantizar que tanto agricultores como distribuidores operen en condiciones equilibradas, según lo establecido en el acuerdo.
La coordinación entre productores y comercializadores permitirá sincronizar tiempos de cosecha, transporte y almacenamiento para que el producto llegue en óptimas condiciones a los puntos de venta. Esto representa un esfuerzo por estabilizar un mercado que históricamente ha enfrentado fluctuaciones de precios y disponibilidad.
¿Qué participantes del sector se involucraron?
El acuerdo reúne a tres actores fundamentales de la cadena de valor jitomatera: los productores agrícolas de las 18 entidades, las centrales de abasto que funcionan como intermediarias logísticas y las cadenas de autoservicio que venden directamente al consumidor final. Esta estructura permite que el producto transporte desde el campo hasta la mesa del mexicano sin intermediarios innecesarios.
Las centrales de abasto, como la Central de Abastos de la Ciudad de México, son nodos estratégicos donde convergen miles de toneladas de productos agrícolas diarios. Las cadenas de autoservicio, por su parte, atienden a un volumen masivo de compradores, lo que hace esencial su participación en cualquier iniciativa de estabilización de mercado.
La firma del convenio fue anunciada por Joshua Espinosa y refleja un esfuerzo coordinado del gobierno federal para intervenir en mercados de productos básicos. El acuerdo representa un mecanismo alternativo a restricciones o control directo de precios, optando por la coordinación voluntaria entre actores de la cadena de suministro.
Fuente: Tribuna del Yaqui
