Washington, Estados Unidos.- El mandatario estadounidense, Donald Trump, sostuvo una cena privada en la Casa Blanca con Dario Amodei, director general de Anthropic, marcando la primera vez que se ven cara a cara de forma pública. Hasta el cierre de esta redacción, no se hicieron públicos los tópicos específicos de la conversación ni los acuerdos derivados de la misma.
Esta junta ocurrió tras varios meses de tensiones públicas entre el gobierno de Trump y la cabeza de una de las empresas líderes en Inteligencia Artificial (IA). Amodei se ausentó previamente de la cena de Estado que el mandatario ofreció para recibir al presidente de China, Xi Jinping, a la cual sí asistieron figuras como Sam Altman (OpenAI) y Mark Zuckerberg (Meta). Tras dicha inasistencia, el presidente le extendió una invitación directa.
Relación marcada por el debate de la IA
Durante los primeros días de septiembre de 2026, Amodei difundió un ensayo en el que propuso moderar el ritmo de mejora de los modelos de IA. El texto apareció luego de la renuncia de un investigador vinculado a los riesgos de la tecnología.
Debemos desacelerar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA. El avance seguirá pareciendo rápido, y tenemos que aprovechar con inteligencia el tiempo que ganemos”, escribió el ejecutivo.
El 14 de septiembre, Donald Trump replicó mediante su red social, ‘Truth Social’:
El gobierno frenó a los ‘personajes’ de la IA para que no hagan cosas malas, como Dario (¡Anthropic!), que ahora se hace pasar por un ‘angelito perfecto’, y vamos a seguir haciéndolo”.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos había llevado el conflicto sobre la IA ante los tribunales
El desacuerdo entre la firma tecnológica y el gobierno de Estados Unidos también abarcó al Departamento de Defensa. Hacia finales de febrero, el Pentágono catalogó a Anthropic como una amenaza para la cadena de suministro, luego de que la organización exigiera restricciones al uso militar de su modelo Claude.
Entre los límites propuestos se encontraban vetar el uso del sistema para operativos de vigilancia a gran escala y ofensivas autónomas. Autoridades del área de Defensa, entre ellas el secretario Pete Hegseth, tildaron a Claude de ‘IA woke‘. Ante esto, la empresa demandó la designación en los tribunales.
Por su parte, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, había dictado en junio restricciones temporales a la exportación para dos de los modelos más avanzados de la compañía, aunque este mes declaró que Anthropic ya se encontraba “del lado correcto”.
Previamente a la reunión, detractores de Amodei distribuyeron en la Casa Blanca un reporte crítico redactado en el tono característico de las publicaciones de Trump en redes sociales, el cual le señalaba un “extenso historial de ataques contra Trump” y “lazos estrechos con el Partido Demócrata”.
El documento también refutaba su pronóstico de que la Inteligencia Artificial destruiría la mitad de los puestos de trabajo iniciales este año. Cabe destacar que el empresario apoyó a Kamala Harris en los comicios presidenciales de 2024 y formuló críticas públicas hacia Trump.
Valorada en cientos de miles de millones de dólares y con miras a una oferta pública inicial, la firma ocupa un lugar clave en la industria tecnológica de Estados Unidos. En este contexto, un representante de la Casa Blanca sintetizó el propósito del gobierno de la siguiente manera:
El presidente Trump ha sido claro: Estados Unidos liderará el mundo en superinteligencia, mientras protege a los consumidores estadounidenses”.
Esta cena funcionó como la antesala de una junta programada entre Trump, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y los principales directores ejecutivos de la industria. Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni Anthropic han confirmado si dicha reunión logró disipar las discrepancias en torno a la regulación, las exportaciones y la aplicación militar de la IA.
Fuente: Tribuna del Yaqui
