Guaymas, Sonora.- De ser una comunidad que dependía casi al 100 por ciento del ferrocarril, en Empalme queda más nostalgia que presencia de esta actividad, pues no queda ni una tercera parte de lo que era y significaba para este municipio.
Hubo una época, hace más de siete décadas, en la que la dependencia del ferrocarril era total, pues el ferrocarril proveía de energía eléctrica, vivienda, agua y hielo a sus trabajadores, que eran la gran mayoría del pueblo, mientras que los oficiales y jefes eran norteamericanos.

Con el ferrocarril en sus mejores tiempos, de la década de los 70 hasta principios de los 90, en Empalme había bonanza, a lo que se sumaban otras actividades productivas como la Anderson Clayton, la Conagusa en Guaymas, y el campo.
Tan solo en los Talleres Generales del Ferrocarril (Fuerza Motriz) se empleaban alrededor de tres mil trabajadores, como caldereros, carpinteros, soldadores, pintores, mecánicos, de refrigeración, electricistas, entre otros oficios.
Dichos talleres fueron considerados los mejores tanto en el noroeste como en otras regiones del país, en cuanto a calidad de mano de obra se refiere; aquí se reparaban, rehabilitaban y reconstruían las locomotoras diésel y unidades de arrastre.

La actividad ferroviaria en Empalme decae y pasa de ser el pilar económico a conservar menos de mil trabajadores en la división Sonora
Aparte estaban los trabajadores de otras ramas en Empalme, como operarios de vía, alambres, trenes, oficinas y los oficiales, que sumaban al menos otros 500 más.
Hoy quedan menos de mil trabajadores, pero en toda la división Sonora, que comprende de Sufragio, Sinaloa, a Nogales, Sonora, incluyendo los ramales.
Aunque contribuye a la economía de Empalme, la actividad ferroviaria quedó muy lejos de ser el pilar de la economía en este municipio, como lo fue durante algunas décadas en el pasado.
¿Quién es el conductor Isaí Santana Huerta y cuál fue su trayectoria en el ferrocarril?

La actividad ferroviaria en Empalme decae y pasa de ser el pilar económico a conservar menos de mil trabajadores en la división Sonora
Isaí Santana Huerta trabajó en el ferrocarril; recorrió diferentes ramas y puestos hasta llegar al máximo que había, en cuanto a operación de campo se refiere, como fue conductor.
Recuerda que ingresó al ferrocarril en 1978 en la rama de Fuerza Motriz, pero luego se capacitó y ascendió a supervisor de locomotora; en 1986 se trasladó a la rama de Transporte, en donde fue escalando puestos hasta llegar a conductor de trenes, en 1988.

La actividad ferroviaria en Empalme decae y pasa de ser el pilar económico a conservar menos de mil trabajadores en la división Sonora
El conductor es la máxima autoridad en un tren, tanto de pasajeros como de carga; su función es la de gobernar precisamente el tren para que se cumpla con todas las reglas para la salvaguarda tanto de las cargas que se transportan como al pasaje, según sea al caso.
Trabajó como conductor en el tren ‘bala’ (1 y 2), o en el ‘burro’ (3 y 4), en donde verificaba el boletaje de los pasajeros, o bien el ‘pase’ o cortesía, en el caso de los trabajadores ferrocarrileros, quienes tenían como prestación el contar con este beneficio para viajar de manera gratuita, igual que su familia.
Igual se integró como conductor en los trenes directos o de carga; se retiró en el 2006, cuando el ferrocarril ya se había concesionado a Ferromex.
Posteriormente, cursó la carrera de licenciado en Derecho, la cual ejerce, además de contar con una buena pensión tras su retiro.
Fuente: Tribuna del Yaqui
