Bajo el encabezado “La democracia no es un negocio”, el mandatario estatal sostuvo que están saliendo a la luz antecedentes de una estructura cuyos principales operadores serían los hermanos Hernández Casillas, quienes, según expuso, comenzaron su trayectoria en el Gobierno Federal desde 1983.
Durazo señaló que durante los gobiernos priístas trabajaron junto a Juan Carlos Padilla Aguilar, quien posteriormente ocupó cargos en administraciones del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Agregó que, después de dejar el servicio público, los hermanos comenzaron a obtener contratos con organismos electorales, en un contexto que, según su declaración, ya presentaba controversias en 1999 y 2005.
El gobernador Durazo sostuvo que así se habría construido una estructura de intereses que operó durante décadas y que habría trascendido distintos gobiernos y administraciones.
Señala contratos por más de 2mmdp
En su posicionamiento, el mandatario estatal afirmó que no se trata de hechos aislados, sino de una estructura que habría operado durante más de 25 años.
Como parte de los señalamientos, mencionó contratos superiores a los dos mil millones de pesos entre 2014 y 2023, además de otros 646 millones de pesos entre 2024 y 2025.
De acuerdo con Durazo, las empresas relacionadas con esta supuesta red simulaban competencia y mantenían vínculos entre sí, lo que les habría permitido aprovechar recursos públicos para favorecer intereses particulares.
El gobernador consideró necesario que las investigaciones lleguen hasta el fondo, se conozca toda la información y se determinen las responsabilidades de las personas involucradas.
También pidió que la justicia actúe sin privilegios, excepciones ni encubrimientos, independientemente de quiénes hayan participado o de los cargos que hayan ocupado.
Pide revisar actuaciones del INE e IFE
Durazo manifestó que las investigaciones deben comenzar por la titular del Instituto Nacional Electoral (INE) y continuar con la propia institución.
En el documento hizo referencia a los antecedentes del Instituto Federal Electoral (IFE), al recordar que esta institución permitió, según su exposición, que la Presidencia de la República fuera conservada sin que se hubieran ganado legítimamente las elecciones.
El mandatario mencionó los antecedentes del organismo electoral desde 1988 y su posterior transformación, al señalar que las responsabilidades por las prácticas que denuncia deben recaer en quienes las realizaron.
Asimismo, rechazó que se pretenda trasladar a Morena la responsabilidad por deficiencias históricas de una institución electoral.
Afirmó que esa postura representa una maniobra política que buscaría disputar el control del organismo y debilitar la credibilidad del proceso de transformación ante la ciudadanía.
Descarta atribuir responsabilidad a Morena
El gobernador sostuvo que no se puede responsabilizar a un movimiento político por prácticas que, de acuerdo con su planteamiento, vienen de décadas atrás.
Las responsabilidades tienen nombre y apellido, y la historia no se reescribe para acomodar culpas”, escribió Durazo.
Finalmente, Durazo señaló que la transformación de México no puede permitir que las viejas estructuras de corrupción continúen operando bajo nuevas apariencias.
Añadió que no importa cuándo surgieron esas estructuras, quiénes las construyeron o bajo qué gobiernos, pues ninguna persona debe estar por encima de la ley.
Fuente: Tribuna del Yaqui
