Hermosillo, Sonora.– Desde antes de que saliera el sol, los panteones de la ciudad comenzaron a recibir gente, en este Día de Muertos, que aprovecharon para llevar flores y hacer limpieza a las tumbas de sus difuntos.
Los vendedores de cañas, flores y coronas comenzaron el día desde temprano, para poder proveer a los miles y miles de visitantes que se llegaron a los diferentes camposantos, junto a los vendedores de comida, como taquitos, tortas y demás, para aprovechar la alta afluencia.
Martha Pérez Enríquez, vendedora de flores, señaló que desde las 4 de la mañana del sábado se instalaron por fuera del panteón Yáñez, en previsión y a la espera de los visitantes, por lo que, desde principios de octubre, comenzó a surtirse de las flores.
Llegamos desde el sábado en la madrugada, porque tenemos que ubicarnos bien, a parte, mucha gente viene antes o después, porque ya se imaginan que este día siempre va a estar lleno y es ahí cuando nosotros tenemos que aprovechar, desde antes y después”, dijo la vendedora.
¿Qué hacen las personas que asisten al panteón?

La fiesta de los difuntos, llena de vendimia y distracción en los panteones de Hermosillo
Mario Leyva, quien tiene a sus papás sepultados en el panteón Yáñez, dijo que siempre aprovecha el Día de Muertos para limpiar y también pintar las tumbas de sus familiares; por eso, siempre que los visita, procura llegar antes de las 7 de la mañana, antes de que llegue más gente y también para aprovechar el clima.
Dijo que tiene más de 10 años visitando las tumbas de sus padres y que además aprovecha para cambiarles las flores y llevarles una nueva corona a cada uno, en homenaje.
Ahora vine yo solo, los chamacos no se quisieron despertar, es que antes sí me acompañaban, pero ya crecen y no quieren andar con uno, también gasto menos, porque no me está pidiendo dulces, me sirve de distracción”, dijo Leyva.
Fuente: Tribuna del Yaqui
