Empalme, Sonora.- Un espacio que se supone debe de mantenerse pulcro, en cuanto a limpieza se refiere, debido a que se practica el deporte, personas que acuden a presenciar partidos de futbol y softbol, principalmente, y los propios deportistas, lo han convertido en un basurero.
Se trata de la Unidad Deportiva Municipal ‘Ángel Castro’, en Empalme, a la que convierten en un verdadero chiquero, sobre todo cuando se presentan finales de futbol y hay mucha presencia de aficionados y porras de los equipos participantes.
Al término de los encuentros el campo deportivo queda atestado de basura, desde bolsas y botellas de plástico hasta envases de cerveza, envolturas de frituras, cajas de pizza y demás.
Y lo peor, es que eso ocurre cuando en el lugar hay instalados muchos depósitos para la basura, los que, algunos de estos quedan completamente vacíos, en tanto en su alrededor hay basura ‘regada’, dejando ver la inconciencia de muchas de las personas que acuden a presenciar los encuentros deportivos.
Personal asignado a la conservación y limpieza de la unidad deportiva aglomeran la basura en un área del lugar, para que posteriormente el carro recolector la retire, para lo cual en ocasiones tardan semanas.
Arturo Jiménez acude todas las mañanas, desde muy temprano, a realizar caminata en la unidad deportiva, quien se dice sorprendido por la cantidad de basura que se llega a acumular en una sola noche, tras un partido de futbol.
Lamentó que la inconciencia de las personas raye en lo increíble, pues habiendo depósitos para la basura en distintos puntos del lugar, no los utilicen. “No quiero ni pensar cómo estas personas han de tener sus casas, porque lo que hacen en la calle es un reflejo lo que son en sus hogares”, aseveró.
El inconforme hizo un llamado a la autoridad municipal a implementar una mejor vigilancia en el lugar y poner mano dura contra quienes arrojan basura, a través del personal de seguridad asignado al cuidado de este complejo deportivo.
Cabe resaltar que algunas áreas de la unidad deportiva se sometieron a trabajos de rehabilitación, como es el caso del cerco perimetral, por lo que durante algún tiempo la autoridad municipal no permitía el acceso de vehículos, y en ese lapso el área se mantuvo limpia.
Fuente: Tribuna del Yaqui
