Ciudad Obregón, Sonora.- Entre bocinas, globos rosas y porras, alrededor de 300 vehículos se sumaron este año a la edición número 14 de la Caravana contra el Cáncer de Mama, una tradición que cada mes de octubre convierte las calles en un mensaje de esperanza y de prevención.
Para Paloma Román, encargada del área de marketing del Hospital San José, el propósito va más allá del festejo.
Queremos decir que estamos vivos y que tenemos un compromiso, que es el del chequeo y la autoexploración”, expresó.
Explicó que este evento es posible gracias al respaldo de organizaciones como George Papanicolaou y Estoy Contigo, así como de la comunidad en general, que año con año responde a la convocatoria.
En lo que respecta a la buena respuesta ciudadana, Román dijo que es la prueba de que enfrentar la enfermedad no se hace en soledad. El cáncer se enfrenta en comunidad.
Como puedes ver, estamos unidos, estamos juntos aquí, echándoles porras a muchos sobrevivientes que vienen y muy contentos”, señaló.
Entre los asistentes había mujeres que superaron la enfermedad, familiares que las acompañan y personas que hoy atraviesan el proceso, quienes se dijeron respaldadas por el ambiente de solidaridad.
Fuente: Tribuna del Yaqui
