Guaymas, Sonora.- El primer servicio lo brinda a las 4:50 horas a una cliente que requiere salir muy temprano a su trabajo, y el último del día a las 22:30 horas, y en el lapso desde el inicio hasta culminar su jornada, no para de andar de un lugar a otro en su taxi.
Ella es Zulma Verónica Ovalle Santamaría, una de las apenas cuatro mujeres que en Empalme ejerce la labor de taxista, un oficio no muy común para el sexo femenino en la ‘Ciudad Jardín’, pero en el que poco a poco se van abriendo camino.
Zulma tiene poco ejerciendo el oficio; apenas el próximo 17 de diciembre va a cumplir un año de haber dado inicio a esta labor, en la que ya se ‘encarriló’, y con la que se ayuda para sacar adelante a sus dos pequeños hijos gemelos de 8 años de edad.
Es retirada de la Secretaría de Marina Armada de México, en donde prestó sus servicios durante 24 años, de donde se apartó hace 4 años. En su casa, en la colonia Libertad, emprendió un pequeño negocio de impresión y copias de hojas, del que, más que obtener un ingreso, se entretenía.

Zulma Verónica Ovalle se abre camino como taxista en Empalme para sacar adelante a sus dos hijos
Dijo que entre sus clientes para impresión de hojas, y a quien le ayudaba a redactar oficios, se encontraba Jesús Montoya Foullet, su vecino y líder de una agrupación de taxistas, que un día le propuso que trabajara en un taxi e incluso le ayudaría para tramitarle un permiso. Y así fue, pues al paso de un tiempo le consiguió un permiso para explotar el servicio de alquiler con mucho entusiasmo desde mucho antes que salga el sol, hasta que se pone.
Zulma Ovalle comenta que el 90 por ciento de sus clientes son mujeres, ya sean trabajadoras que piden el transporte a sus centros de trabajo o madres de familia que llevan a sus hijos a la escuela.
Incluso, hay mamás que le confían a sus niños para que los lleve a la escuela, lo que hace con una gran responsabilidad y, sobre todo, con puntualidad militar, valor que le inculcaron en la Armada.
Fuente: Tribuna del Yaqui
