San Ignacio Río, Muerto.- El huracán ‘Polo’ ya se alejó de Sonora, pero en Bahía de Lobos sus huellas siguen presentes. A varios días de su paso, hay familias que todavía sacan agua y lodo de sus viviendas, mientras muebles, colchones y otras pertenencias permanecen afuera de las casas con la esperanza de poder rescatar algo.
La situación no es igual en toda la comunidad. Hay sectores donde es posible transitar, pero en otros el agua continúa acumulada y el lodo dificulta el paso, por lo que los habitantes mantienen las labores de limpieza mientras esperan que las condiciones mejoren.
Unen esfuerzos
En medio de este panorama, la propia comunidad y ciudadanos de localidades cercanas han comenzado a organizarse para llevar ayuda a quienes resultaron más afectados. Carmen Ochoa, habitante de Bahía de Lobos, explicó a TRIBUNA que recientemente acudieron a entregar despensas elaboradas con productos reunidos en San Ignacio Río Muerto.
Salimos a repartir las despensas que armamos con lo que recaudamos de San Ignacio Río Muerto. Estuvimos yendo a las casas y aún siguen limpiando, tienen sus muebles afuera y algunas casas siguen inundadas; la marea aún no baja”, comentó.
Los recorridos
Durante los recorridos, señaló, pudieron constatar que algunas familias siguen trabajando dentro y fuera de sus hogares para retirar el agua y limpiar lo que dejó el fenómeno. A esto se suma que el nivel de la marea todavía representa una dificultad para que las zonas anegadas puedan liberarse por completo.
Las condiciones de las vialidades también cambian de un punto a otro. Aunque existe acceso hacia Bahía de Lobos, desplazarse por algunas calles del poblado continúa siendo complicado.
Sí hay entrada al pueblo, pero para andar por el pueblo, aún siguen inundadas y otras con lodo, pero por otras de plano no”, señaló Ochoa.
Con escobas, palas y lo que tienen a su alcance, los habitantes continúan recuperando poco a poco sus espacios. La prioridad, por ahora, es limpiar las viviendas, rescatar las pertenencias que todavía pueden utilizarse y mantener el apoyo para quienes tuvieron mayores pérdidas.
Para Bahía de Lobos, ‘Polo’ no terminó cuando dejaron de sentirse sus vientos y lluvias. La emergencia continúa en cada casa donde todavía hay agua, en las calles cubiertas de lodo y entre las familias que, día tras día, trabajan para recuperar la normalidad.
Fuente: Tribuna del Yaqui
