Empalme, Sonora.- Caminar por algunas calles en fraccionamientos del sector norte de Empalme no es simplemente incómodo, puede ser peligroso ante los muchos obstáculos que se encuentran, que van desde tambos para la basura hasta automóviles y cocheras que ganan terreno al espacio público.

Esas obstrucciones obligan a los peatones a bajar de las banquetas y caminar por el arroyo vehicular de las calles, lo que resulta riesgoso ante un eventual atropellamiento del que pueden ser víctimas.

Un claro ejemplo es en la calle Mar Caribe, en el fraccionamiento Luis Donaldo Colosio, en donde las banquetas que deberían garantizar un paso seguro para los peatones se encuentran convertidas en un montón de obstáculos.

Desniveles provocados por modificaciones, botes de basura y cocheras que se apropian prácticamente de todo el espacio obligan a los ciudadanos a sortear peligros a cada paso. Aquí un adulto mayor puede perder el equilibrio y caer; un niño puede quedar expuesto al paso de un automóvil, o una persona con discapacidad puede simplemente quedar sin posibilidad de avanzar.

Don Rogelio Ruiz, vecino del sector, manifestó que lo que debería ser un derecho básico, caminar por una banqueta, termina convertido en una situación de riesgo.

Dijo que la apropiación de las banquetas evidencia una falta de orden y vigilancia sobre estos espacios públicos que se ha convertido ya en un vicio, en el que las autoridades deben de actuar a la de ya, antes que ocurra algo lamentable.

También resaltó que cada vecino puede modificar, elevar, reducir o utilizar el frente de su vivienda de manera distinta, pero quien termina pagando las consecuencias es el peatón, y eso es algo que no debe de ser, porque una banqueta bloqueada puede parecer un problema menor, hasta que alguien cae, es atropellado o resulta gravemente lesionado.

Cabe resaltar que el sector norte de la ciudad tiene una alta densidad poblacional, y con ello una alta presencia vehicular, lo que aumenta riesgo a peatones que caminan por las calles en lugar de utilizar las banquetas.

Fuente: Tribuna del Yaqui