Hermosillo, Sonora.- Un proyector, una pantalla portátil y un parque. Así llegó el cine al Cerro de la Campana, a Las Minitas, a La Matanza y a otras treinta colonias de Hermosillo donde nunca hubo una función.
Es parte del trabajo cultural que Omar Del Valle Colosio ha impulsado en los últimos 2 años y que, sumado, alcanzó a más de 10 mil personas en cinco ciudades de Sonora, siempre de forma gratuita y casi siempre donde la oferta cultural no llega.
La pieza central fue El Misterio de la Catota Azul, obra de teatro sobre el cuidado del agua escrita por Magda González, dirigida por Julio Patricio Cárdenas y con producción general del propio Del Valle Colosio. Con el respaldo de Unicef se presentó ocho veces en Nogales, Hermosillo, Cajeme, Guaymas y Navojoa, ante más de 7 mil espectadores.
Del teatro del Cobach al foro al aire libre de La Sauceda, la obra le explicó a públicos infantiles por qué se cuida el agua sin dar una sola cátedra.
En paralelo, el programa Cine con Causa y Lotería del Agua llevó proyecciones y juego a los patios y centros comunitarios de las colonias con mayor rezago: más de 34 funciones en más de 30 colonias y asociaciones, con más de 2 mil 500 asistentes, de los cuales más de 2 mil fueron niñas y niños.
A eso se sumaron jornadas culturales con teatro, violín, saxofón y canto en Norberto Ortega, Apolo y Mallorca, y una cartelera permanente que dio escenario a más de 130 artistas sonorenses en quince presentaciones de música, danza, poesía, títeres, cine, literatura, fotografía y pintura.
Buena parte del trabajo no llena teatros y pesa igual. Talleres de rap y freestyle con jóvenes privadas de su libertad en Itama Hermosillo. Un mural en lengua de señas. La producción del documental Vitrales, la historia de Cynthia, de Cristina Clark, proyectado en Cineteca Sonora y en escuelas.
Del Valle Colosio señaló que la cultura debe ser transversal en toda política; es identidad, es pertenencia, es economía, es turismo, es arte y es transformación social.
Fuente: Tribuna del Yaqui
