Ciudad Obregón, Sonora.- Una muy complicada situación asegura estar viviendo el gremio gastronómico en la región, debido a lo que consideran una economía estancada, según Raúl Ayala García, presidente de los Restauranteros Unidos de Cajeme y del Sur de Sonora (Rucsso).
Los restauranteros somos uno de los principales termómetros de la economía local, pues cuando una familia tiene estabilidad, empleo y confianza, sale a desayunar, comer o cenar, mientras que, cuando existe incertidumbre, es precisamente ese uno de los primeros gastos que se recortan”, expresó.
Opino que la mala situación que enfrenta el gremio es una señal de que la economía se está estancando y que hay menos circulante en las manos del consumidor.
Estamos viendo ese fenómeno muy claramente en la ciudad; durante el verano 2026 se hizo un reporte entre los establecimientos, una caída acumulada en las ventas, por el orden de un 26 por ciento desde enero, lo que, además, se complicó con las facturas de energía eléctrica que, para algunos, llegaron de hasta 38 mil pesos en un solo mes”, declaró.
Ayala García consideró que las familias cajemenses han disminuido su capacidad económica para visitarlos con la misma frecuencia y que están reduciendo el número de platillos que consumen en los restaurantes, eliminando bebidas o postres.
Para el restaurantero esa situación significa menor consumo por mesa y un menor ingreso diario, mientras que las rentas, el recibo de energía eléctrica, las nóminas y los impuestos se siguen pagando completos”, subrayó.
En el primer semestre del 2026, los productos cárnicos aumentaron 8.15%, las hortalizas un 26.60% y los precios de restaurantes y bares registraron una variación del 8.69%, según Inegi.
Fuente: Tribuna del Yaqui
