Hermosillo, Sonora.- El clima de Sonora ha cambiado de manera importante durante las últimas décadas. Aunque el estado siempre se ha caracterizado por sus temperaturas elevadas y condiciones áridas, los registros oficiales muestran una tendencia de calentamiento sostenido, mientras que las lluvias presentan un comportamiento más variable.
La información del Gobierno de México, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) permite comparar el comportamiento climático de Sonora desde finales del siglo XX hasta los registros más recientes disponibles en 2026.
De acuerdo con el INECC, entre 1985 y 2018 las temperaturas máximas y mínimas de Sonora mostraron una tendencia estadísticamente significativa hacia valores más cálidos. En ese mismo periodo no se identificó un cambio estadísticamente significativo en la precipitación anual.
¿Sonora realmente se ha vuelto más caliente?
Los registros disponibles apuntan a que sí.
El análisis del INECC señala que entre 1985 y 2018 la temperatura máxima anual de Sonora aumentó aproximadamente 0.023 grados centígrados por año, mientras que la temperatura mínima presentó un incremento cercano a 0.047 grados centígradospor año.
Aunque estas cifras pueden parecer pequeñas cuando se observan de manera aislada, acumuladas durante varias décadas representan un cambio importante en las condiciones térmicas del estado.
El comportamiento también se refleja en los episodios recientes de calor. En junio de 2026, por ejemplo, el SMN pronosticó temperaturas máximas de 40 a 45 grados centígrados en diferentes regiones de Sonora y posteriormente reportó valores superiores a 45 grados centígrados en zonas del centro y este de la entidad.
Esto no significa que cada año sea necesariamente más caluroso que el anterior, sino que la tendencia de largo plazo muestra un desplazamiento hacia condiciones más cálidas.

Más calor y sequías Así ha cambiado el clima de Sonora en las últimas décadas
¿Qué ha pasado con las temperaturas mínimas?
Uno de los cambios más importantes es que el calentamiento no se limita a las temperaturas máximas.
Los datos del INECC muestran que las temperaturas mínimas también han aumentado en Sonora. Esto significa que el estado no solamente enfrenta días extremadamente cálidos, sino que también existen periodos en los que las noches y las primeras horas del día pueden presentar temperaturas superiores a las que eran habituales décadas atrás.
La diferencia resulta relevante porque las noches cálidas reducen el periodo de recuperación térmica para las personas, animales, cultivos y ecosistemas después de jornadas con temperaturas elevadas.
El SMN mantiene una red de más de cinco mil 400 estaciones climatológicas históricas en México, de las cuales alrededor de dos mil 800 continúan reportando información. Sus registros permiten consultar temperaturas máximas, mínimas y precipitación desde el primer dato disponible hasta los datos más recientes.
¿Las lluvias han disminuido en Sonora?
Aquí el comportamiento es diferente.
El análisis histórico del INECC no encontró una tendencia estadísticamente significativa en la precipitación anual de Sonora entre 1985 y 2018. Por ello, no sería correcto afirmar que las lluvias del estado simplemente han ido disminuyendo año tras año.
Lo que sí puede observarse es una importante variabilidad de las precipitaciones.
Sonora depende en buena medida de las lluvias de verano y de fenómenos como el monzón mexicano, que aporta una proporción importante de la precipitación del noroeste del país.
El SMN compara las lluvias observadas con periodos climatológicos de referencia y calcula anomalías para determinar cuándo una región recibe menos o más precipitación de lo habitual.
Esto explica por qué el estado puede atravesar periodos prolongados de sequía y, posteriormente, registrar lluvias intensas en lapsos muy cortos.

Más calor y sequías Así ha cambiado el clima de Sonora en las últimas décadas
¿Cómo fue el comportamiento del clima entre 2023 y 2026?
Los últimos años muestran precisamente esa combinación de calor, sequía y episodios de lluvias intensas.
Durante 2025, el SMN continuó dando seguimiento a la evolución de la sequía registrada en el país y analizó el comportamiento observado durante el periodo 2023-2025, además de elaborar perspectivas para el estiaje 2025-2026.
En 2026, las temperaturas extremas continuaron apareciendo en diferentes momentos del año. En febrero, por ejemplo, el SMN registró una máxima estatal de 41 grados centígrados en Tepache, Sonora, el 26 de febrero.
En marzo, el estado todavía registró temperaturas mínimas bajo cero: -2.9 grados centígrados en Los Alisos, el 7 de marzo.
Estos registros muestran que el calentamiento climático no elimina los cambios estacionales ni los episodios de frío. Sonora continúa teniendo una gran amplitud térmica, pero sobre una tendencia general de temperaturas más elevadas.
¿El calor extremo es ahora un mayor riesgo?
Las condiciones recientes han obligado a mantener especial vigilancia sobre las temperaturas extremas.
El 13 de junio de 2026, el SMN pronosticó temperaturas superiores a 45 grados centígrados en regiones del centro y este de Sonora, mientras que Hermosillo registró 42 grados centígrados durante la jornada anterior.
Este tipo de episodios tiene consecuencias que van más allá de la sensación térmica.
El incremento de las temperaturas puede elevar la demanda de electricidad por el uso de aire acondicionado, aumentar el consumo de agua y favorecer condiciones de estrés térmico para la población.
También puede incrementar la evaporación y la pérdida de humedad del suelo, lo que representa un desafío para actividades agrícolas y ganaderas.
¿Qué ocurre con las sequías?
La combinación de temperaturas elevadas y precipitaciones irregulares puede aumentar la presión sobre los recursos hídricos.
En un estado donde las condiciones áridas y semiáridas ya forman parte del clima natural, un periodo prolongado de poca lluvia puede tener consecuencias importantes sobre presas, acuíferos, agricultura, ganadería y ecosistemas.
Por eso, el cambio climático en Sonora no debe analizarse únicamente a partir de si llueve más o menos. También es importante observar cuándo llueve, cuánto dura la lluvia, qué tan intensa es y cuánto tiempo transcurre entre un evento y otro.
El SMN cuenta con información histórica de temperaturas y precipitaciones por entidad federativa, además de normales climatológicas y registros de estaciones individuales que permiten realizar estas comparaciones.
¿Cómo podría ser el clima de Sonora en las próximas décadas?
Los escenarios climáticos utilizados por el Gobierno de México apuntan a que el aumento de temperatura representa uno de los principales retos para Sonora.
La evidencia histórica ya muestra un incremento de las temperaturas máximas y mínimas, mientras que el comportamiento de las precipitaciones resulta mucho más variable.
Por ello, el desafío para las próximas décadas será adaptarse a un estado donde los periodos de calor extremo pueden representar una presión cada vez mayor, al mismo tiempo que la disponibilidad de agua seguirá dependiendo de lluvias que pueden presentar fuertes variaciones.
La información disponible hasta 2026 no permite decir que todas las lluvias estén disminuyendo ni que cada año sea más caluroso que el anterior. Sin embargo, sí existe una señal clara en los registros de largo plazo: Sonora se ha calentado durante las últimas décadas.
El monitoreo permanente del SMN será fundamental para conocer cómo continúa evolucionando el clima, ya que sus bases de datos incorporan nuevos registros de temperatura y precipitación conforme las estaciones meteorológicas reportan información.
Para Sonora, el cambio climático representa así un reto que combina más calor, mayor presión sobre el agua, sequías, lluvias irregulares y episodios meteorológicos extremos, fenómenos que deberán ser considerados en la planeación urbana, agrícola, ganadera y ambiental de los próximos años.
Fuente: Tribuna del Yaqui
