Navojoa, Sonora.- En un rincón de Pueblo Viejo, Navojoa, existe un lugar donde el paso de los años encuentra cobijo entre miradas cansadas, recuerdos que se niegan a desaparecer y silencios que, muchas veces, dicen más que mil palabras.
Se trata del asilo de ancianos ‘San Juan de Dios’, el cual desde hace 26 años se ha convertido en un refugio para decenas de abuelitos que, por distintas circunstancias de la vida, encontraron en este antiguo edificio un nuevo hogar.
Cada abuelo, una historia distinta
Marianela Bertolini Abreu, presidenta del Patronato del asilo de ancianos, indicó que actualmente hay 13 abuelitos en el asilo, quienes en algunos casos llegaron después de ser abandonados, otros lo hicieron por decisión propia, mientras que algunos más lo hicieron de común acuerdo con sus familiares.
Llegan por distintas maneras; nosotros tenemos mucha coordinación con la Subprocuraduría del Adulto Mayor y ellos nos dicen quién necesita ayuda… Pero también hay quienes llegan por medio de los familiares, quienes saben que trabajan tanto el hombre como la mujer y no pueden atender al adulto mayor, por lo que van con nosotros”, afirmó.
Sin embargo, detrás de cada rostro existe una historia, una vida llena de experiencias y recuerdos que hoy encuentran compañía, cuidados y protección en este espacio que se ha convertido en su último refugio. Como lo es el caso de don Jesús Guajardo, de 86 años de edad, quien nos relató su historia.
A muchos de aquí los traen con engaños, les dicen que pronto vendrán por ellos, que solo es por un momento pero jamás vuelven; en mi caso no es así, yo hablé con mis hijos y les dije que me quería quedar aquí porque ellos no podían atenderme; yo disfruto la soledad y aquí estoy tranquilo porque me atienden muy bien”, confesó.
Celebran el Día del Abuelo
No obstante, no todo es silencio, soledad y enfermedad, ya que desde el primero de agosto, los adultos mayores celebran el mes del abuelo con distintas actividades, ya sea con la visita de estudiantes, jóvenes altruistas, familiares o incluso músicos, quienes buscan compartir su alegría cada día.
Es muy importante que puedan festejar todos los días del mes, siempre tenemos distintas actividades cada mes, pero agosto es un mes especial para nosotros… Este viernes 28 vamos a iniciar la mañana con una misa de acción de gracias, después tendremos comida, música y pastel, todas las horas que tendremos en el asilo el día viernes será de festejo para ellos”, aseguró Bertolini Abreu.
Para el Patronato, es de suma importancia que los jóvenes también se sumen a las distintas actividades que realiza el asilo de ancianos, ya que no solo ayudarán a los abuelitos a aminorar su soledad mediante la convivencia; sino que los jóvenes también se verán beneficiados con la experiencia que les compartirán los adultos mayores.
No solamente es dar dinero, sino que también se tiene que brindar tiempo de calidad para nuestros abuelitos; entonces resulta de suma importancia que la gente se sume a este tipo de actividades… A muchos abuelitos les encanta platicar sus experiencias de cuando eran jóvenes, platican sobre qué estudiaron, a qué se dedicaron y qué errores cometieron; eso les ayuda mucho a los jóvenes a reflexionar y los anima mucho espiritualmente”, puntualizó Bertolini Abreu.
La historia del asilo ‘San Juan de Dios’ también es un recordatorio de que el cuidado de nuestros adultos mayores no debe comenzar cuando llegan a un lugar de descanso. Detrás de cada anciano hay una vida, una familia, recuerdos y enseñanzas que merecen ser escuchadas, valoradas y acompañadas.