Empalme, Sonora.- Se mantiene horas bajo las inclemencias del clima, en ocasiones con temperaturas superiores a los 40 grados centígrados a la sombra, vendiendo frutas y verduras para poder obtener un poco de dinero para llevar el sustento para llevar a casa.

Este es el sacrificio que realiza Claudia Berenice Santos, que en la mayoría de las veces lo comparte con su esposo Alberto Márquez Acosta, quienes se instalan en la esquina norte de la Plaza Independencia (El Tinaco), en avenida Héroe de Nacozari y calle Juárez, a vender productos del campo.

¿Cómo enfrenta Claudia el calor para trabajar?

Están bajo la sombra de un árbol, pero en ocasiones no es suficiente para paliar el severo calor, pero lo soportan; de aquí depende que sus hijos tengan qué comer, y ahora, que puedan comprar sus útiles escolares para que vayan a la escuela.

Berenice recuerda que hace nueve años empezaron con la venta de verdura, pero lo hacían de manera ambulante, recorriendo las diversas colonias de la ciudad en un vehículo tipo sedán de la marca Toyota.

Luego decidieron instalarse en el exterior de un supermercado, en donde no duraron mucho, pues directivos de la firma pidieron que se retiraran.

¿Cómo han afectado las bajas ventas a la familia?

Comentó que de ahí recorrió varios puntos de la ciudad, hasta instalarse en la esquina de la plaza de El Tinaco, en donde permanece desde hace cuatro años, y en donde ya se ‘aclientó’.

Este verano, dice, “no la ve llegar” debido a que las ventas están muy bajas, muy por debajo del año pasado, y ni se diga del antepasado, lo que atribuye a la fuerte crisis que ha hecho presa no solo de Empalme, sino del país en general.

Por alrededor de ocho horas, Claudia y Alberto permanecen junto a su puesto de frutas y verduras en El Tinaco.

Entre el intenso calor, las bajas ventas y la necesidad de cubrir los gastos familiares, ambos mantienen su actividad como una forma de salir adelante y garantizar el sustento de sus hijos.