Empalme, Sonora.- Este año cumple 90 años que empezó a funcionar, pero dos años antes, un grupo de ferrocarrileros dio inicio a su construcción en los hoy desaparecidos Talleres Generales del Ferrocarril, y lo hacían solo después de haber cumplido con su turno de trabajo.

Se trata de la locomotora a vapor número 850 a escala, una pieza que se resguarda celosamente en el Museo Ferrocarrilero (Mufer) desde el mismo día de su fundación, el 20 de septiembre de 1997; es única en su tipo en el mundo.

La locomotora a escala es una réplica de una Mikado 2-8-2 con tender Vanderbilt, que era utilizada en la zona montañosa entre Nayarit y Jalisco, con una gran potencia.

¿Cómo nació la locomotora 850 del Mufer?

El director del Mufer y cronista municipal, José Luis Islas Pacheco, narró que el 20 de septiembre de 1934 el señor Stanley M. Houston, superintendente de Fuerza Motriz y Maquinaria, llamó a su oficina a los señores Carlos Llausás Osuna, dibujante mecánico, Rosario Z. González, mecánico especialista, y a Reynaldo Angulo, calderero trazador especialista.

Dijo que el objetivo era exponerles el proyecto de construir una locomotora a escala, para demostrar la habilidad, profesionalismo, honradez y entrega de los obreros de los Talleres Generales de Empalme, a quienes admiraba.

La locomotora 850 del Mufer cumple 90 años La joya ferroviaria única en el mundo

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Comenta que, a su vez, estos trabajadores que fueron llamados por el superintendente reunieron a un grupo de obreros destacados de las distintas especialidades de fuerza motriz.

Islas Pacheco señaló que, una vez reunidos los indicados, pusieron manos a la obra y, con material de desecho de los talleres generales, estuvieron dando forma durante dos años a la locomotora a escala.

Destacó que de estos obreros, el que más estudios tenía era máximo secundaria, pero el trabajo que realizaron ha maravillado y dejado impresionados a más de tres destacados ingenieros que la han apreciado.

Un legado ferroviario que sigue vivo

Su construcción terminó el 28 de diciembre de 1935, y su presentación al público ferrocarrilero fue el primero de enero de 1936, y hasta la fecha funciona, pues trabaja a base de aire comprimido.

La locomotora a escala 850 ha participado en varias exposiciones de ferromodelismo en el país y el extranjero, y ya estuvo en exhibición en la residencia oficial de Los Pinos, en la Ciudad de México, siendo presidente Carlos Salinas de Gortari.

Fuente: Tribuna del Yaqui