Navojoa, Sonora.- La fe, devoción y cariño hacia San Juan Bautista siguen firmes en la comunidad de Pueblo Viejo, municipio de Navojoa, donde, a través del tradicional baño a su santo patrono sobre las márgenes del Río Mayo, los feligreses cumplieron una vez más con sus distintas mandas.
Sin embargo, debido a la sequía que golpea a la región, la directiva del templo tuvo que improvisar con una pileta a orillas del río para poder realizar el ritual ancestral de la comunidad indígena mayo.
José Manuel Maldonado Osuna, cobanaro del templo de San Juan Bautista, informó que fueron alrededor de 55 días de campaña, donde el grupo de fiesteros y feligreses acompañó al santo patrono durante el tradicional recorrido por las principales calles de la ciudad.
La campaña culminó este 24 de junio en el Río Mayo, donde decenas de feligreses comenzaron a arrojarse agua de la pileta como marca la tradición. Esto para solicitar salud, trabajo y una buena temporada de lluvia, así como agradecer por algún favor de su santo patrono.
Tengo como unos 40 años celebrando la fecha de San Juan, yo soy de San Ignacio Cohuirimpo pero desde niña me traían mis papás hasta Pueblo Viejo para agradecer a San Juan por mi salud, ya que en aquellos años me vi muy grave y mis papás pidieron por mí”, confesó María, feligres.
Además del tradicional baño de San Juan, los fiesteros acudieron al templo de la comunidad de Pueblo Viejo, donde se vivió una fiesta popular, con la venta de alimentos, juegos y música en vivo, así como las clásicas mañanitas a su santo patrono; una tradición que, a pesar de las contingencias sanitarias y temporadas de sequía, sigue viva gracias al pueblo yoreme.
Fuente: Tribuna del Yaqui
