Ciudad Obregón, Sonora.- El programa Jóvenes Construyendo el Futuro, tiene cada vez una respuesta más favorable, tanto de las y los jóvenes para registrarse y ser parte de la juventud beneficiada, como de las empresas y centros de trabajo que reciben también ese beneficio de mano de obra y colaboradores que les ofrece el gobierno federal.
Encargados del programa reconocen que al principio se despiertan ciertas dudas o desconfianza de las personas; sin embargo, al conocerlo y ver el funcionamiento e impacto positivos, lo repiten y lo recomiendan mediante una positiva opinión y difusión sobre él.
Sobre los giros empresariales y actividades que más recurren a dicho programa, comentaron que varían bastante según la zona, ubicación y actividades económicas.
Entre los trabajos más comunes, explicaron a TRIBUNA, se encuentran los de operadores, choferes, guardias de seguridad, limpieza, el cuidado de terceras personas, entre otros.
Mientras tanto, en la zona serrana, se enlistan ranchos en los que las y los jóvenes hacen queso y cualquier otra actividad de agricultura y ganadería que requieren, siempre y cuando no se encuentren algunas de las actividades prohibidas por las reglas de operación del programa, mismas que señalaron, se encuentran publicadas en sus páginas oficiales.
HORARIOS
Entre cinco y ocho horas diarias es lo que laboran las mujeres y hombres entre los 18 y 29 años que resultan beneficiados con el programa Jóvenes Construyendo el Futuro en cualquier estado de la República.
Dichos horarios son por cinco días a la semana, dependiendo de las necesidades de cada centro de trabajo, según aclara Miriam Avechuco, directora estatal del programa.
El personal del programa ha estado llevando a distintos municipios, módulos tipo oficinas móviles de vinculación con acercamientos y la realización de los trámites y registros que, aunque son en línea, se vuelven de importante apoyo para algunas empresas y jóvenes.
En ellos facilitan y agilizan los procesos de vinculación, registro y capacitación, según las reglas de operación.
Fuente: Tribuna del Yaqui
