Ciudad Obregón, Sonora.-Visiblemente consternados, familiares, amigos y compañeros de trabajo despidieron aBeatriz Elena Sánchez Rivas, quien se convirtió en una víctima colateral de la ola deviolenciaque se vive desde hace más de una década en el municipio deCajeme.

La difícil y dolorosa jornada inició poco después de las 9:00 horas en la iglesia de laSagrada Familia, casualmente ubicada, en donde se celebró una misa de cuerpo presente para pedir por el eterno descanso de quien en vida se desempeñara comoconductora de un taxide plataforma.

Respecto al lamentable deceso,Mario Sánchez, tío de la joven, apenas manifestó queBeatriz Elenase encontraba feliz, con ganas de disfrutar la vida, pues hacía poco tiempo que le habían notificado que habíasuperado el cáncer.

“Si nos duele la verdad y bastante, porque este hechono debió de haber ocurrido. He estado viendo en las redes comentarios en apoyo a la familia y mensajes de solidaridad”, señaló.

Expresó que, debido a que había recibido la noticia de superar el cáncer, su sobrina se disponía en pocos días a celebrar con gran alegría y entusiasmo su cumpleañosnúmero 30; desaforadamente,balas criminalesle arrebataron la vida.

La delincuencia no perdonasi hay inocentes, nadie los detiene, y por ello les hago el llamado a ellos, de que si traen alguna rivalidad, por qué buscan las áreas donde hay gente transitando”, cuestionó.

En la iglesia de laSagrada Familia,en donde se oficia la misa de cuerpo presente, Beatriz Elena, compañeros conductores, hicieron unllamado a las autoridadespara que tomen cartas en el asunto e implementen acciones para evitar las agresiones de las que han sido víctimas.

“Hoy fue mi compañera, mañana quién sabe quién seguirá; independientemente, nosotrossomos unos trabajadores honestos,trabajamos limpiamente y salimos de casa todos los días y no sabemos si vamos a regresar”, indicó Idali Márquez.

30 añosestaría cumpliendoBeatriz Elenaen los próximos días y se preparaba para festejarlos con ánimo y felicidad.

Recientemente, Beatriz Elena Sánchez Rivas y sus familiares se acababan de enterar de que, después de una ardua lucha, habíavencido al cáncer, razón por la cual decidió trabajar comoconductora de taxide plataforma para sentirse productiva y porque se encontraba feliz y alegre celebrando la vida.

Fuente: Tribuna