San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- El profesor y activista Alberto Patishtán Gómez, quien pasó 13 años preso acusado del asesinato de siete policías y obtuvo un indulto en 2013 por parte del entonces presidente Enrique Peña Nieto, falleció este jueves 1 de octubre, de acuerdo con la organización Servicios y Asesorías para la Paz, Asociación Civil.
La noticia fue reportada por la organización civil Solidarios de la Voz del Amate. El indígena tsotsil se encontraba internado en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, en la Ciudad de México, por problemas de salud.
Un día después, el viernes 2 de octubre, la organización civil informó en sus redes sociales que Alberto Patishtán había muerto y su cuerpo sería llevado a El Bosque, Chiapas, para despedirlo.
Informamos al pueblo de México en general y a los pueblos de Chiapas, que J’’tatik Alberto Patisthán Gómez ha trascendido. Su cuerpo será llevado a El Bosque Chiapas. Sí desean acompañarlo a él y a su familia para despedirlo, son bienvenidas y bienvenidos. Para la libertad sangro, lucho, pervivo’. La Voz del Amate 2 de Octubre no se olvida”, publicaron.
¿Quién fue Alberto Patishtán?
Alberto Patishtán Gómez tenía 55 años de edad, era un profesor tsotsil, activista y defensor de los derechos humanos, originario de El Bosque, Chiapas. Su caso alcanzó notoriedad nacional luego de que permaneciera encarcelado durante 13 años, acusado del asesinato de siete policías.
Con el paso del tiempo, su situación fue seguida por organizaciones civiles y defensores de derechos humanos, hasta convertirse en un caso emblemático por el impacto que tuvo en comunidades indígenas y en el debate sobre justicia en México.
Su encarcelamiento
En junio de 2000, las autoridades detuvieron a Alberto Patishtán y lo condenaron a 60 años de prisión por su presunta participación en una emboscada ocurrida en el paraje Las Limas, en El Bosque, Chiapas. En ese ataque murieron siete policías estatales. La gravedad del hecho y el peso de la sentencia marcaron el inicio de un caso que se prolongaría por más de una década.
Patishtán pasó 13 años en los penales de Cerro Hueco, El Amate y Guasave y, en ese tiempo, mantuvo una actividad constante. Enseñó a leer y escribir en español a reclusos indígenas, un apoyo que cambia la forma en que una persona puede entender su expediente, comunicarse con abogados y reclamar sus derechos.
En 2006 cofundó la organización Solidarios de la Voz del Amate, de la cual fue vocero. Desde ese colectivo se organizaron ayunos y huelgas de hambre para denunciar actos de tortura, discriminación y corrupción dentro del sistema penitenciario.
Desde el comienzo del proceso judicial, organismos internacionales como Amnistía Internacional y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) denunciaron irregularidades en el juicio y fabricación de pruebas. También señalaron sesgos políticos vinculados con la postura crítica de Patishtán frente a los gobiernos locales. Estas observaciones son parte de lo que llevó a que su situación se siguiera con atención más allá de Chiapas.
Fuente: Tribuna del Yaqui
