Washington, Estados Unidos.- La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció la aplicación de nuevos aranceles a 60 economías, entre ellas México, al considerar que no han prohibido o hecho cumplir de manera efectiva las restricciones para importar bienes fabricados con trabajo forzoso.
La medida, impulsada por el presidente Donald Trump bajo la Sección 301, tiene como objetivo atender lo que Washington considera prácticas que limitan el comercio estadounidense.
La decisión se dio después de un proceso que comenzó el 12 de marzo de 2026, cuando se abrieron 60 investigaciones por instrucciones del mandatario estadounidense. Durante ese periodo también se realizaron dos rondas de audiencias públicas, consultas con más de 45 gobiernos y el análisis de más de 2 mil 100 comentarios enviados por ciudadanos y organizaciones.
¿Por qué México recibió nuevo arancel?
México quedó ubicado dentro del grupo de economías que enfrentarán un arancel de 10 por ciento. En esa misma categoría aparecen Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y Reino Unido.
De acuerdo con la USTR, ese grupo corresponde a economías que ya cuentan con una prohibición para importar mercancías elaboradas con trabajo forzoso, que asumieron el compromiso de establecerla y aplicarla mediante un Acuerdo sobre Comercio Recíproco, o que cuentan con un esquema parcial para impedir el ingreso de algunos productos fabricados bajo esas condiciones.
La decisión también contempla que ciertos productos procedentes de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea y Suiza estarán sujetos a aranceles de 10 por ciento o 12.5 por ciento, descontando la tasa de Nación Más Favorecida, siempre que no estén exentos por otras disposiciones. En el caso del resto de las economías investigadas, el gravamen establecido será de 12.5 por ciento.
La USTR señaló que esta medida surge de la conclusión emitida el pasado 2 de junio, cuando señaló que los actos, políticas y prácticas observadas en los 60 países analizados resultaban irrazonables y representaban un obstáculo para el comercio de Estados Unidos.
El embajador Jamieson Greer expresó en el comunicado que “el presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales”.
Estados Unidos mantiene una prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzoso desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”. añadió Greer.
Fuente: Tribuna del Yaqui
