Escárcega, Campeche.- La Fiscalía General del Estado de Campeche comunicó el hallazgo de los cuerpos de Francisco Rocha Suárez y Edith Ortega Bilbao. Este matrimonio contaba con reporte de desaparición desde el pasado 29 de junio en el municipio de Escárcega.
El hallazgo ocurrió dentro de un inmueble de la zona mientras se ejecutaba una orden de cateo vinculada con las tareas de rastreo que se originaron tras la denuncia del suceso. Tras localizar los restos humanos, los peritos realizaron el traslado hacia las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo).
El objetivo era realizar los exámenes necesarios para conocer la identidad de las víctimas de forma plena. Aunque al principio la autoridad estatal pidió tiempo para procesar los análisis de ADN, los resultados confirmaron que los cuerpos pertenecen a los padres de dos jóvenes que encabezaron las peticiones de ayuda.
Según los datos que aportaron los parientes de las víctimas, el matrimonio fue visto por última ocasión mientras viajaban hacia un predio ganadero en Escárcega. En ese punto del trayecto, personas desconocidas los interceptaron y los privaron de su libertad. Desde ese momento, el paradero de ambos era desconocido.
Hijas de las víctimas pedían resultados
Las hijas de Francisco y Edith lanzaron diversos mensajes en redes sociales para pedir el apoyo de las autoridades estatales y federales. Incluso buscaron llamar la atención de la presidenta Claudia Sheinbaum con la esperanza de que se agilizaran las labores de localización.
Las jóvenes relataron que sus padres fueron secuestrados por la fuerza. También revelaron que, en el tiempo que duraron desaparecidos, recibieron llamadas telefónicas con fines de extorsión, lo que aumentó la angustia de la familia.
A lo largo de este proceso, las hijas de la pareja mantuvieron una postura firme para exigir que el trabajo de las autoridades diera resultados sobre el paradero de sus padres. En uno de sus mensajes más contundentes, las hijas manifestaron su dolor ante la situación:
Clamamos para que no seamos un número más, una carpeta de investigación más, que no seamos huérfanas”.
Fuente: Tribuna del Yaqui
