Hermosillo, Sonora.- La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) puso a salvo a un perro pitbull que sufría maltrato en un domicilio de la colonia Real de Minas, de Hermosillo, tras ejecutar una orden de cateo. El animal, un macho adulto de pelaje negro, se encontraba en un entorno poco apto para su bienestar, por lo que agentes investigadores y peritos lo aseguraron para trasladarlo a un sitio seguro.
En esta tarea participaron diferentes autoridades para asegurar el bienestar del canino y fijar recolectar indicios del caso. El animal ahora está bajo el cuidado de expertos en bienestar animal, mientras el Ministerio Público sigue con la tarea de identificar a los culpables de estas acciones contra la vida de los seres sintientes.
El operativo ocurrió en una vivienda situada sobre las calles Rafael Sesma Verdugo, entre Quintero Arce y Mina Verde. Los elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) llegaron al sitio tras la orden emitida por un juez oral de lo penal, quien analizó los reportes sobre posibles actos de crueldad en dicha ubicación.
Al ingresar, los elementos notaron que el perro se encontraba en situación de descuido, lo que motivó su retiro del lugar. En el sitio trabajaron de la mano el Ministerio Público que atiende casos contra animales, junto con policías municipales y personal de servicios periciales. Estos últimos tomaron fotos y notas de cómo vivía el ejemplar para integrarlas al expediente.
La meta es que el proceso avance bajo los tiempos que marca la ley para sancionar a quienes cometieron estas faltas. El canino fue llevado a las instalaciones del Instituto Municipal de Protección Animal, donde recibe alimento, agua y atención médica para su recuperación física.
La investigación sigue su curso y las autoridades buscan reunir más pruebas que permitan señalar a los dueños o encargados del lugar. Se busca aplicar la ley en Sonora, que castiga el abandono y el daño físico a los animales de compañía.
Fuente: Tribuna del Yaqui y FGJE Sonora
