Ciudad de México.- Antonio Molina Díaz, excoordinador de Centros Federales de Readaptación Social de 2013 a 2018, fue presentado ante la justicia por acusaciones de delincuencia organizada y peculado. El exfuncionario es señalado por su supuesta labor dentro de un grupo dirigido por Genaro García Luna, dedicado al desvío de más de 5 mil millones de pesos mediante contratos simulados con empresas fantasma.
Tras su captura en la Ciudad de México, donde se le hallaron documentos falsos y dinero en efectivo, el juez dictó prisión preventiva y otorgó un lapso de 3 meses para el cierre de las indagatorias a cargo de la unidad en materia de delincuencia organizada (Femdo).
¿Cómo fue su captura?
La aprehensión del exfuncionario se realizó en un operativo de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) en conjunto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). El acto ocurrió en calles de la colonia Anáhuac, alcaldía Miguel Hidalgo.
Al momento de ser localizado por los elementos de seguridad, Molina Díaz intentó ocultar su identidad mediante el uso de credenciales con nombres diferentes. Además de estos documentos, el personal aseguró diversos equipos de telefonía móvil y 2 mil 500 dólares estadounidenses y poco más de 36 mil pesos mexicanos, todo en efectivo.
El juez del caso consideró que las evidencias presentadas por la Fiscalía capitalina eran suficientes para ordenar su estancia en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido popularmente como ‘El Altiplano’, situado en el Estado de México.
Se estableció que el periodo para concluir las tareas de investigación será de noventa días, tiempo en el que la unidad mencionada (Femdo) deberá presentar más pruebas sobre la conducta del imputado en este proceso legal.
¿Cómo logró el desvío millonario?
Los informes presentados indican que Antonio Molina tuvo una participación activa en la firma de contratos destinados a la edificación de ocho centros carcelarios federales durante el periodo 2013 a 2018. Estas acciones administrativas habrían sido el camino para el desvío de recursos del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social.
Según el análisis de la Fiscalía, estos documentos no buscaban la mejora del sistema carcelario, sino que funcionaron como un medio para trasladar dinero del Estado hacia intereses ajenos al servicio público.
La agrupación de la que supuestamente formaba parte Molina Díaz estaba liderada por Genaro García Luna. Este último, quien fuera el titular de la Seguridad en el país años atrás, ya recibió una sentencia condenatoria en tribunales de Estados Unidos por nexos con el crimen organizado.
La hipótesis de la autoridad sugiere que esta red aprovechó puestos en la administración pública para favorecer a parientes y socios comerciales mediante empresas fantasma. El perjuicio patrimonial contra el país supera los 5 mil millones de pesos, extraídos mediante una logística de simulación que Molina Díaz avaló con su firma desde su posición de mando.
Hasta ahora, la representación social no ha dado a conocer los nombres de otros posibles involucrados que pudieran estar bajo sospecha en este mismo expediente.
Fuente: Tribuna del Yaqui
