Tecate, Baja California.- El joven Jesús Yadiel Montes Curiel, de 16 años de edad, fue hallado sin vida el pasado 30 de mayo tras permanecer desaparecido desde el día 25 del mismo mes en el municipio de Tecate, Baja California. El hallazgo ocurrió en el kilómetro 27 de la vía libre Tecate – Ensenada, donde agentes del orden localizaron el cuerpo del menor con rastros de tirtura y heridas producidas por proyectiles de arma de fuego.

El adolescente era reconocido en la comunidad por dedicarse a la venta ambulante de repostería casera para solventar las necesidades del hogar de sus abuelos, quienes estaban a cargo de su cuidado. El Ministerio Público mantiene un expediente abierto para aclarar el homicidio, que ocurre en una secuencia temporal donde se registró otro asesinato de un menor en la misma zona.

Jesús Yadiel recorría las calles  y puntos de afluencia en Tecate para ofrecer galletas y donas que su abuela preparaba. Según los relatos de personas que conocieron su situación, el menor buscaba ganar dinero para su familia debido a que habitaba con sus abuelos maternos.

Versiones surgidas tras el suceso exponen que la madre del menor lo dejó al cuidado de los adultos mayores ante la supuesta negativa de su pareja sentimental para que el joven viviera con ellos. Para cumplir con su labor de venta, el adolescente solía solicitar aventones a conductores que transitaban por las rutas locales para llegar a los sitios de comercio.

¿Cómo fue el hallazgo del cuerpo?

El reporte del hallazgo se generó alrededor de las 7:02 horas (local) en la colonia Valle de las Palmas, cerca de los límites con Tijuana. En el sitio, el personal encargado de procesar la escena del crimen observó que el cuerpo estaba amarrado de extremidades con cuerdas y cinta adhesiva.

Tras realizar las labores de identificación, se confirmó que el cadáver correspondía al joven que era buscado por la Comisión Local de Búsqueda de Personas de Baja California. Los análisis iniciales mostraron que Jesús Yadiel presentaba lesiones severas y marcas de ataques con armas de alto poder, localizando en el perímetro siete casquillos percutidos de calibre 7.62 x 39.

En el lugar de los hechos también se recolectaron objetos que ahora forman parte del proceso de investigación. Entre estos elementos resalta una cartulina que contenía un mensaje de advertencia junto con el dibujo de un animal y una cifra numérica. Aunado a esto, se encontró una alcancía con forma de cerdo.

Datos compartidos por agencias de seguridad indican que este tipo de figuras han aparecido en otros puntos del país, sugiriendo patrones de conducta de grupos delictivos, aunque no hay una explicación gubernamental sobre el significado exacto de estos objetos en el entorno del crimen.

Las labores actuales de la Fiscalía General del Estado buscan establecer la ruta que siguió el menor antes de su desaparición y analizar la forma en que fue abandonado el cuerpo para trazar el camino de los responsables.

Fuente: Tribuna del Yaqui