Bacobampo, Sonora.- Iván Gildardo ‘N’, era buscado en la comunidad de Bacobampo, municipio de Etchojoa, fue localizado sano y salvo por las autoridades de Sonora tras un reporte de extravío. La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) confirmó que el hombre regresó por su propia cuenta a su hogar después de realizar un viaje recreativo a San Carlos, municipio de Guaymas.

Los agentes de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) comprobaron que su integridad física estaba intacta y que no existió ningún delito relacionado con su desaparición la cual fue motivada por una convivencia con un compañero. El hombre explicó que la falta de comunicación con su familia se debió a que su teléfono se quedó sin carga durante su viaje.

El proceso de localización comenzó en cuanto se recibió la noticia sobre su extravío. Los agentes ministeriales y los elementos de la AMIC pusieron en marcha los esquemas de rastreo necesarios para dar con su ubicación lo antes posible. Realizaron varias acciones con la intención de asegurar que el sujeto no estuviera en una situación de peligro.

Tras las labores de búsqueda, el personal lo halló descansando en su propia vivienda ubicada en Bacobampo. En ese lugar, se comprobó que el joven gozaba de buen estado de salud y no mostraba señales de haber sufrido violencia o algún tipo de maltrato por parte de terceros.

¿Qué dijo Iván Gildardo?

Para dar cierre al reporte, el hombre fue escuchado por los agentes de la Fiscalía estatal con el fin de conocer los motivos de su salida. En su testimonio, Iván Gildardo ‘N’ aclaró que el pasado 1 de junio abandonó su casa por voluntad propia. Durante su trayecto, se reunió con un amigo para pasar el tiempo y consumir bebidas alcohólicas.

Según sus palabras, ambos optaron por trasladarse hacia la comunidad de San Carlos, donde pasaron la noche disfrutando del ambiente costero de la región. Asimismo, detalló que el motivo por el cual sus parientes no tuvieron noticias suyas fue un inconveniente con su teléfono celular. Debido a este percance, no pudo avisar a sus seres queridos sobre su paradero.

Las indagatorias efectuadas por la FGJES permitieron asentar que su retiro de la comunidad fue un acto libre y personal, descartando así cualquier tipo de privación de la libertad o agresión externa. El caso concluyó una vez que se constató que el hombre volvió con su familiar por sus propios medios y sin daño alguno que lamentar.

Fuente: Tribuna del Yaqui