Ciudad de México.- Una autoridad de la Ciudad de México detuvo y vinculó a proceso a Sandra ‘N’ y a su hijo Adriel ‘N’ por su probable responsabilidad en el delito de homicidio calificado, luego de que un operativo contra el narcomenudeo en su domicilio de la colonia Maximino Ávila Camacho, alcaldía Gustavo A. Madero, terminara con la localización de un cuerpo sepultado en el patio de la propiedad.

En el inmueble, la familia operaba un negocio de comida conocido como ‘Don Light’. Tras evaluar los datos aportados, el juez confirmó la medida de prisión preventiva para ambos señalados y estableció un periodo de 3 meses para concluir las investigaciones complementarias.

Los hechos que originaron este proceso legal ocurrieron en la calle Norte 1-B, esquina con Licenciado José Urbano Fonseca. Este punto se sitúa en una zona de constante afluencia debido a su cercanía con el Hospital Juárez de México y el centro médico 1 de Octubre del ISSSTE.

Según la carpeta de investigación, el establecimiento comercial continuó sus labores de venta de comida económica de forma habitual mientras los restos humanos permanecían bajo tierra en el mismo predio, atendiendo con normalidad a comensales y trabajadores de las instituciones de salud cercanas.

¿Cómo se hizo el hallazgo?

Todo se remonta al 26 de mayo de 2026, cuando elementos de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México acudieron al sitio para ejecutar un cateo por presuntas actividades de venta de estupefacientes. Durante esa acción inicial, los agentes aseguraron más de 200 dosis de droga y realizaron el arresto de Sandra ‘N’ y Adriel ‘N’.

El curso del suceso cambió cuando un vecino se acercó al agente del Ministerio Público para comunicar que en el área del patio se encontraba una persona enterrada. A raíz de este aviso, se solicitó la presencia de expertos en criminalística, fotografía y química forense para realizar las tareas de excavación.

Los trabajos en el sitio confirmaron la existencia de un hombre sin vida. De acuerdo con información extraoficial, la víctima sería un varón de aproximadamente 27 años de edad, quien habría permanecido sepultado de forma clandestina por un tiempo de entre 3 semanas y 1 mes.

Los informes de la etapa inicial señalan que el cuerpo presentaba rastros de violencia física y carecía de ambas extremidades inferiores. Una vez que se logró la recuperación de los restos, estos fueron enviados al anfiteatro para practicar los estudios que permitan conocer la causa exacta del fallecimiento y el tiempo transcurrido desde la inhumación.

Imágenes difundidas por el comunicador Carlos Jiménez mostraron a los peritos con uniformes de protección blanca trabajando en el suelo de la vivienda, mientras en la parte externa todavía se apreciaban los carteles que anunciaban el menú de comida casera. 

Fuente: Tribuna del Yaqui